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18 de junio de 2013

Trabajo colaborativo en un mundo de depredación

Cazador cazado
Internet, y especialmente las herramientas 2.0, es un entorno diseñado para realizar el trabajo colaborativo. Tenemos infinidad de recursos ¡gratutitos! a nuestro alcance pero... ¿hay alguno al que le hayamos sacado provecho? En un momento determinado nos dio la fiebre de usarlo todo para hacer un montón de cosas súper chulas pero... ¿alguna prosperó? ¿Os habéis hastiado -como me ocurre a veces a mi- de compartir, comentar, escribir para que finalmente quede en pantalla perdida?

Al fin y al cabo, vivimos en un mundo en el que la depredación, como dice Joseba Achotegui en este artículo está a la orden del día: "Esta perspectiva darwinista, centrada en la competición, tiende a ver enemigos por todas partes: bacterias, virus... Cuando no es así". La naturaleza nos enseña que es mucho más rica en relaciones, pero se han empeñado en hacernos creer que esta perspectiva es la única que funciona para conseguir resultados. Podríamos dedicar horas a clasificar los distintos puestos de responsabilidad que pueden existir, por ejemplo, en cualquier organización jerárquica, pero la misma jerarquía es, en esencia:

El cazador y la presa
Quien decide y quien ejecuta
Quien se cuelga medallas y quien trabaja en la sombra
Quien esconde información y la usa solo para sus propios intereres y quien la comparte
Quien nunca comete errores y quien paga siempre los platos rotos

¿Os sorprende que con este sistema basado en la ley del más fuerte estemos sumergidos en una crisis? A mi no. En unos meses quizá nos digan que hemos salido de la crisis, que España se empieza a recuperar, ¿pero acaso será cierto? Permitidme una pequeña concesión, emplearé un tono agorero: Con todo, llegará un día en el que este sistema depredador consumirá todos los recursos del Planeta y nos encontraremos en una encrucijada: "O cambias o te cambio", nos dirá nuestra querida casa. Y entonces quizá será el momento de echar mano del sistema de trabajo colaborativo y de nuevas formas de organización social más sostenibles. Mientras tanto, algunos brindan con el último vino del festín.


25 de julio de 2012

El 9 de agosto de 1992 llevé una estrella

Imagen de Els Comediants
Con 12 años llevé una estrella. Brilló el 9 de agosto de 1992, a las 23:21 horas ante millones de personas. Su luz era parpadeante, era pesada y era muy difícil de arrastrar. Formava parte de la constelación de acuario y acompañaba el Sol, la Luna y algunos planetas. 


Ese día, a las 23:17 horas, al grito de "¡Ahora!" salí corriendo por una de las puertas del Estadi Olímpic de Montjuïc como si me persiguiera el demonio pero con el cuidado de quien lleva un tesoro en las manos. Corrí hacia mi lugar, rodeada de gente pero sin ver a nadie, con rumbo directo y notando alrededor miles de flashes que retumbaban en mi retina. Llegué a mi punto en la oscuridad, ahí iban llegando el resto de compañeros. No nos veíamos las caras pero sabía que como yo todos sonreían. Estábamos a punto de empezar, de hacernos visibles, de mostrar al mundo aquello que habíamos estado ensayando durante meses. Aquella era la primera vez que lo hacíamos envueltos en la oscuridad de la noche. El cambio de la música nos indicó que había llegado el momento de hacernos visibles y encendimos, al unísono, la luz de nuestras estrellas y planetas. !Hola mundo, estamos aquí! Hemos venido a despediros de Barcelona con una historia sobre el origen del mundo "concebida como un canto al fuego, la luna y el sol". 


Imagen de Els Comediants
A partir de ese momento todo ocurrió rápido: tirabuzones, rectas, perpendiculares. Nos encontrábamos en la pista para hacer, por fin, las formas que tanto tiempo nos había costado perfeccionar. Los pasos eran tan ensayados que eso nos dio margen para disfrutar de la apoteosis del momento. 


Sentir la energía que desprenden miles de personas tomando atención en una acción colectiva, fluyendo con cada uno de los movimientos que haces. A medida que iba intuyendo que terminaba, anticipaba la nostalgia de lo que pronto iba a suceder porque ya conocía el final: Tenía que desprenderme de esa estrella que había cuidado con tanto esmero. Soltarla y que volara con el resto de estrellas y planetas. Así que saqué mis tijeras del bolsillo, miré a mi compañero de fila, escuché el acorde del fin y corté con decisión la cuerda que nos unía. 


El mar de estrellas y planetas luminosos, que se movían ordenados en la pista, se balanceó en el caos del aire, que se los llevaba lejos, arriba, arriba...


El 9 de agosto de 1992 llevé una estrella en el espectáculo de Els Comediants, una estrella que hoy traigo aquí para que nos vuelva a dar luz. Para que en la oscuridad de la desesperación, la sinrazón y la indignación nos muestre que el camino es trabajar juntos, con disciplina, con tesón, pero sin presiones, sin líderes absolutos parlanchines, con el único fin de que todo salga bien, como esperamos, como creemos. La estrella brilló durante unos pocos minutos pero antes tuvimos la suerte de disfrutar de todos los días que nos llevaron hasta allí y cuando llegó el momento, lo dimos todo, no nos quedó nada. En los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 miles de voluntarios organizados a través de pequeños grupos locales de asociaciones demostramos que se puede hacer un cambio de rumbo si todos queremos ¿Por qué no hacerlo ahora?

27 de abril de 2012

El sapiens que lo arrasa todo se enfrenta al mayor reto de su existencia

El pelirrojo orangután por Alice Rosen
Vía la organización Orangutan Outreach leo este artículo  donde cuentan que la selva indonesia se encuentra en grave peligro por el incremento de las plantaciones de aceite de palma para producir combustible biodiesel para automóviles y camiones de Europa y otros lugares. Una de las especies animales más afectadas es el orangután, un pariente cercano apacible y tranquilo. Hay alrededor de 6.600 orangutanes en la isla indonesia de Sumatra, pero más de dos tercios de la isla han sido fragmentados por explotaciones de empresas que se dedican a arrasar la selva para explotar el aceite de palma.

A continuación leo esta nota de prensa del Institut Català de Paleontologia donde se explica que nuestra especie, el homo sapiens, podría haber provocado un genocidio neandertal consiguiendo extinguir a esta especie. "Así, -dicen en la nota- los neandertales fueron parte de los grandes mamíferos potencialmente perseguidos como presas para nuestra especie, del mismo modo que, históricamente, aún lo son los orangutanes, los gorilas y los chimpancés, todos ellos miembros de nuestra propia familia taxonómica". Aquí he encontrado la respuesta. Como primates "carnívoros territoriales y sociales" que somos, nos hemos dedicado a perseguir de forma directa o indirecta hasta la aniquilación a quienes nos hemos ido encontrando por el camino y podían poner en peligro nuestros dominios.
Yo misma si hubiera sido Neandertal

Arrasamos hábitats, rompemos equilibrios naturales, borramos la biodiversidad de nuestro planeta. Muchos de nosotros lo siguen haciendo mientras la otra inmensa mayoría hace la vista gorda. Nuestro origen nos empuja a seguir estas conductas. Entonces ¿todo está perdido? ¿podríamos vivir en harmonía con el resto de especies de este Planeta? Eudald Carbonell sentencia que el homo sapiens se enfrenta ahora a un gran reto. Según el paleontólogo existe una incipiente conciencia crítica de especie. En este artículo del año 2010 dice que en el futuro ve crisis sistémicas (¿os suena?), que la humanidad será incapaz de reaccionar ante una aceleración producida por la revolución científica y colapsará. Ojo que "un 15 por ciento o más de nuestra especie podría pagar con su vida la continuidad evolutiva del sistema". "Es posible que esta gran sacudida ayude a la humanidad a generar conciencia de especie cualitativa, que haga de la capacidad y eficiencia biolótica, ecológica y económica la constante futura de la evolución consciente y responsable, por primera vez en la historia de la evolución de los organismos del planeta".

Hoy, más que nunca, depende de nosotros dar un giro a esta situación, coger las riendas de nuestra propia evolución a través de la conciencia de especie. Estoy convencida de que cada vez somos más los que creemos que si no lo hacemos, está en juego nuestra propia supervivencia. El homo sapiens se encuentra entre las cuerdas. O abandona su condición de territorial o terminará desapareciendo. Ya no es solamente un tema de sensibilidad o de ser más o menos hippie, se trata de nuestra vida y sobre todo de las que están en camino.

Cierro este post con el documental Green, que vi hace casi 2 años en el FICMA (Festival Internacional de Cine de Medio Ambiente de Barcelona). Es un dramático viaje de un orangután afectado por la deforestación, pero también disfrutaréis del esplendor de la selva indonesia, sin música ni voz, ni efectos añadidos. Entenderéis el negocio de las plantaciones de aceite de palma y veréis quienes están detrás. Quizá os ayude, como a mi, a ir tejiendo un entramado de ideas que nos permitan avanzar en el camino de la conciencia de especie.

 

6 de febrero de 2012

La historia de Hellen Keller

A los pocos meses de nacer, Hellen Keller se quedó ciega y sorda. Gracias a la insistencia de su institutriz pudo conectarse con el mundo exterior e iniciar un periplo de viajes, libros y conferencias con el objetivo de contar su historia y lo que iba aprendiendo por el camino. Uno de tantos referentes, una inspiración para estos momentos en que parece que estamos sin sentidos, aún teniéndolos.


15 de enero de 2012

Evaluación continua


Primer día de la clase práctica de redacción periodística en catalán en la Facultad de Ciencias de la Comunicación. La profesora nos propuso un reto que nos entusiasmó: "En esta asignatura no tendréis examen".  La evaluación consistía en hacer una prueba de locución el primer día e ir haciendo prácticas durante el resto del curso. Una evaluación continua que tenía como objetivo valorar la evolución de lo que habíamos logrado aprender durante ese período de tiempo.

Ese método de evaluación motivó que prestáramos atención a sus explicaciones durante las clases teóricas y prácticas. Nos grababa, nos escuchaba, nos preguntaba nuestra opinión y posteriormente nos daba consejos para mejorar que en muchas ocasiones iban más allá de la redacción y la locución en catalán. Nos enseñaba a respirar, a relajarnos y nos daba espacio para reflexionar sobre lo que más nos gustaba de la vida.

Ella se ponía en el lugar de cada uno de nosotros. Intentaba entender el sentir de nuestra generación. Y disfrutaba. Entre otras muchas cosas, me enseñó que las cosas más importantes, como los pensamientos y las ideas, han de cocerse a fuego lento. La precipitación que muchas veces nos atrapa como periodistas debía usarse sólo cuando era indispensable.

A todos nos encantaba la profesora; nunca faltábamos a sus clases. Pero el último día algunos cambiaron de opinión.

Llegó la hora de las notas. ¡Qué buena noticia! Estábamos todos aprobados. Primero habló ella. Nos dijo que estaba muy satisfecha con la evolución de todos nosotros, que habíamos progresado en muchos sentidos durante esos meses. Esta evaluación había sido un "experimento" para ella y le había reforzado en la idea que intentar otros métodos de evaluación podía ser beneficioso. Pero para un grupo de personas no era suficiente ya que no tenían la nota que creían merecerse. ¿Cómo discutir las notas si desde el principio habíamos confiado en su criterio y habíamos aceptado su trato?

Cuántas veces nos habíamos quejado de lo "injusto" y poco efectivo que resultaba el sistema de "escucho lo que puedo el rollo en clase, tomo apuntes, leo algo, lo mínimo posible, empollo el último día y me lo juego todo a una carta". En aquel momento tuvimos la oportunidad de darnos cuenta todos de que podíamos hacerlo diferente aunque eso nos hiciera renunciar a un excelente en un papel. Algunos olvidaron que el camino valió la pena, que era cierto, habíamos aprendido y éramos plenamente conscientes de ello. Y esos algunos hicieron que el resto dudáramos.

Las quejas vertidas en clase ese último día la dejaron abatida. Creía haber logrado el éxito con su experimento de aprendizaje contínuo. Pero no fue así, salió cabizbaja por la puerta mientras mascullaba un "me habéis defraudado". Cuando por encima de todo nos habíamos defraudado un poco a nosotros mismos, a nuestra palabrería de cambio de sistema que finalmente no supimos poner en práctica. O quizá éramos demasiado jóvenes para darnos cuenta que la vida no es llegar rápido a conseguir ser el mejor, sino disfrutar de los pequeños pasos que se van dando en el camino, día a día, que te permiten mirar atrás y decir: sí, valió la pena. Estoy segura que cuando salió por la puerta pensó que algún día finalmente todos los que estábamos allí lo lograríamos entender.

14 de noviembre de 2011

Proyecto Fresneda: "el centro de salud no es el único centro de salud"


Vivimos en pleno cambio y las cosas ya no son lo que parecen. Son más de lo que parecen. Aquellos que lo entienden, que son versátiles, construyen puentes y rompen compartimentos estancos, consiguen frenar el desaliento que acampa hoy día con tanta facilidad. Y también es probable que estén construyendo lo que será lo más habitual dentro de unos años.

Este es el caso del Proyecto Fresneda que tiene el nombre de un centro de salud pero es más que un centro de salud. Quieren romper con el tópico de que uno solo se acuerda de la salud cuando le falta y para ello se organizan en grupos de voluntarios promotores que de forma altruista trabajan distintos ámbitos. Forman grupos y actúan en Internet y en el mundo presencial, llevando a cabo iniciativas como la promoción de horarios y puntos de encuentro para salir a caminar, la organización de talleres de comida saludable, la creación de un observatorio de la desigualdad o la difusión de información sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.

A partir de un centro de salud se organizan otros focos de salud no menos importantes a su alrededor. Son un medio de comunicación, una propuesta de ocio alternativo, una alerta sobre medio ambiente, un centro de formación... son lo que los promotores y usuarios consideran necesario para conservar la salud. Un concepto que está en contínuo cambio y reformulación.

Hoy Proyecto Fresneda peligra porque los de arriba no han entendido nada. Lo cuentan en esta carta. Puede que pienses que te queda lejos y esto no va contigo. Pero no es cierto. Este nuevo modelo de salud es una apuesta firme de futuro, una idea innovadora que podría replicarse en tu vecindario. De todos depende que no apaguen la llama de una realidad con gran éxito que empezó siendo una utopía.

20 de septiembre de 2011

El "pagès" que no araba los campos

Su guía es la luz del sol. Se levanta de la cama cuando asoma el primer rayo por la ventana y guarda sus herramientas cuando su vista ya no le permite distinguir los surcos del campo. Así transcurren sus días, uno tras otro, los 365 días del año.

Los últimos avances en las técnicas agrícolas le han permitido salvaguardar su espalda, pero no consigue desprenderse de la tierra, su vida, y piensa que si él no interfiere el proceso no tiene sentido. Es, lo que en una ocasión dijo un periodista de la revista La Gaceta Agrícola "un pagès del siglo XXI".


Un día, leyendo esta misma publicación, se entera que científicos y meteorólogos han presentado una nueva tecnología que permite predecir con un 95 por ciento de fiabilidad el tiempo que hará en una región concreta y relacionar esta información con la productividad de las tierras. Se trata de un software que puede instalarse en el ordenador con un 20 por ciento de descuento para los suscriptores de la revista. Ese mismo día se hace con él. Cómo no iba a hacerlo si es un pagès del siglo XXI.

Ya no sería necesario vivir de creencias e intuiciones. A partir de ahora, sería tan fácil como encender el ordenador y realizar sus propias previsiones meteorológicas y cruzarlas con centenares de variables. Desde ese momento, ya no recordó que el bagaje que tenía acumulado de tanto tiempo proveniente de muchas generaciones tampoco le había ido tan mal. Al fin y al cabo, sólo perdió la cosecha un par de veces en 20 años. Y por ser un hombre previsor y tener sus tierras aseguradas, no se arruinó.

Deja de levantarse de la cama a toque de rayo de sol. Ya no se le oye silbar en el campo. No recuerda qué es oler la tierra y notar la proximidad de la lluvia y el calor en el ambiente. Se olvida de su tierra y se aleja de su vida refugiándose en estadísticas y previsiones.

El software funciona de maravilla teniéndole a él pegado en la pantalla. Por contra, sus tierras pronto empiezan a perjudicarse. La maquinaria queda obsoleta y nadie se hace responsable de cambiarla. No pisa la tierra y ya no puede darse cuenta de que no está bien arada. Pero lo peor llega con una plaga de un insecto originario de tierras americanas y que el software no tenía registrado. Tarda demasiado en reaccionar y se fastidia toda la cosecha.


El periodista de "La Gaceta Agrícola" le visita para entrevistarle sobre el nuevo insecto. Es el único pagès de toda la zona que no ha reaccionado a tiempo y lo ha perdido todo. "¿Qué ha ocurrido, por qué no habló con sus compañeros? ellos encontraron rápido la manera de acabar con la plaga", le pregunta el periodista. A lo que él contesta: "sólo hice lo que se supone que debe hacer un pagès del siglo XXI".

Cuidado, no nos perdamos en las previsiones, objetivos, estadísticas y resultados inmediatos. La tecnología nos aporta mucha información y conexiones con otras personas, pero son inútiles si nos hacen ineficaces en el momento de actuar o nos resta demasiado tiempo a la acción. Como me ha dicho hoy un buen amigo "no podemos olvidar que, en el fondo, todos somos pageses".



Fotos de los óleos de Vincent Van Gogh

28 de junio de 2011

La Atlántida de l@s dospuntocéric@s


Tienes Facebook, te abres una cuenta en Twitter y decides hacer un blog. Al poco descubres que hay decenas de personas que escuchan, conversan y comparten información de tu interés. Estas personas te leen, comentan y se emocionan con tus posts. Generan nuevas ideas, nuevos grupos trabajan para llevarlas a cabo; algunas se hacen realidad. Entonces tienes un nuevo mundo a tu alrededor. Con la singularidad de lo que aportas, nutres una comunidad, ya formas parte de una tribu preparada para vivir en la Atlántida de l@s dospuntocéric@s.

Un nuevo mundo te espera, a ti y a tu tribu. El único límite es el tiempo libre del que dispones. Puedes hacerlo casi todo. Construir un pequeño pueblo desde cero, siendo consciente de lo que no te gusta en el otro mundo. El material que nutre este nuevo mundo son los sueños, por eso llevas contigo la bandera de la utopía.

L@s primer@s que llegaron reciben a los nuevos habitantes. Todos son bienvenidos con la condición de que compartan y aporten valor con el objetivo de construir una civilización más avanzada. Se les invita a participar de la construcción, entienden que todas las contribuciones son necesarias, grandes y pequeñas, siempre que favorezcan a la comunidad y no intenten imponer su voz por encima de las demás.

A través de la web 2.0 construimos la Atlántida, nadie sabe dónde situarla, pero tenemos una especie de corazonada que nos dice que existe. Se produce una diáspora de ideas que dormitaban guardadas en un baúl. Una nueva forma de relacionarse en la que todo el mundo está al mismo nivel: empresas, personas, instituciones. Da fuerza a las voces individuales y rebaja voces que durante años habían sido preponderantes. Es una oportunidad para las personas de hacerse oír y emprender y también lo es para las empresas y las instituciones para estar cerca de estas personas, entender cómo piensan y asegurarse su presente y futuro situándose cerca de ellas. 

Empresas e instituciones se vuelven más personas. A título individual, las personas pueden llegar a tener más influencia y relevancia que una institución. Sería un error que las personas, llegado este punto, se comporten como hicieron antaño las organizaciones, silenciando voces, negando la opinión y la aportación de valor. Difícilmente podremos construir algo nuevo o más acorde con nuestro ideal social si no contamos con todos los puntos de vista. Las reglas para empezar la partida parecen claras a estas alturas: claridad, transparencia, aportación de valor

Quizá no sea necesario ponerse un traje de explorador y embarcarse para encontrar la Atlántida. Puede ser más fácil -o díficil- que eso: quitarnos de encima los prejuicios y estar dispuestos a aprender.

P.D.: Post inspirado en la Tribu Mopongo y en una conversación twittera con @manyez @monicamoro @tekuidamos y @luisluque donde se especulaba sobre la posibilidad que la Atlántida se situara en Tromso.

22 de mayo de 2011

¡Aleluya!

Estos días he mirado entre atónita y feliz, emocionada y un pelín desorientada cómo ha ido sucediendo la #spanishrevolution. Lo primero que se me ocurre al escribir este post es un ¡Aleluya!




Hemos llevado la utopía a las calles, la conversación a las plazas, hemos demostrado que podemos movilizarnos, que amamos nuestro presente y pensamos en el futuro y en el de nuestros hijos, en definitiva, que aún hay esperanza

La #acampadaBCN el pasado miércoles

He vivido una especie de deja vu. Me han venido a la mente las conversaciones que he ido teniendo estos últimos dos años con personas que he conocido a través de la redes sociales, he recordado tweets y conversaciones al hilo de Facebook y he leído en pancartas de Sol y Plaza Cataluña ideas que iban volando por las redes hace meses. Todo ello ha sido trasladado a la calle y acercado a personas ajenas aún al mundo 2.0 (de todas las edades), que han ido enriqueciendo los mensajes. La revolución era latente en Internet y finalmente ha tomado las plazas.

España ya no es un país que invita a huir despavorido. Es un lugar donde empieza a renacer la esperanza de construir entre todos un modelo de sociedad que sea más justo y equitativo e inspire (por qué no) a otras democracias.  

He leído propuestas variopintas, unas me gustan más que otras (imposible estar de acuerdo en todo) pero se está gestando algo muy importante: las conciencias se han unido y están pidiendo a gritos ser escuchadas. Un mundo nuevo hace tiempo está despertando y ahora muchas personas lo ponen de manifiesto en las calles. 

La palabra clave: "escuchar". Queremos que los gobiernos, las empresas y las instituciones con capacidad de decisión nos tengan en cuenta, que no decidan a nuestras espaldas. Es así de fácil y difícil a la vez. No sólo queremos que lo hagan "de fachada", queremos que nos lo demuestren. Por nuestra parte, también deberemos ser cada día más responsables con nuestras acciones y conscientes de las decisiones que vamos tomando en nuestra vida.

Bajo mi punto de vista, se trata de aceptar sin resistencias la llegada de un mundo nuevo. De apartar los viejos problemas para pensar en los nuevos, no perder energía pensando en debates estériles que no nos llevan a ningún lugar. Simplificar, facilitar, cooperar

16 de mayo de 2011

Alíate con un vampiro Louis


Parece ya que a estas alturas, hasta los que aparentemente son más reacios al cambio están aceptando la situación de que nos encontramos en una transición de modelo social y económico. ¿Hacia dónde caminamos? Aquí es donde hay divergencia de enfoques y opiniones, y es en estos momentos cuando se opta por ser un mero observador de cómo todo se está transformando o se decide participar activamente del cambio. Algunos pueden ser sólo observadores porque simplemente quieren mantenerse al margen, pero quizá haya otros que no actúen porque están perdidos y no saben qué hacer.

Este post va para estos últimos, para los que están observando pero desean hacer algo. Vamos hacia algo incierto y desconocido, con la parte angustiante y a la vez emocionante que supone esto. Momento de tomar decisiones a ciegas, mirando desde arriba el precipicio, poniendo a prueba el instinto. Ahora más que nunca les puede ser de gran utilidad buscar un vampiro Louis que los acompañe en sus organizaciones.

¿Y quién es Louis? Se trata del protagonista de la película Entrevista con el Vampiro, papel encarnado por Brad Pitt. El vampiro más viejo del lugar, Armand (interpretado por Antonio Banderas) quiere dar con él para tenerle a su lado. Y Louis le pregunta "¿por qué yo? si soy un vampiro deprimido, hastiado de la vida, que ansía acabar con la vida eterna...". Armand le contesta que le quiere cerca porque representa el espíritu de su época, teñida por la desolación de la peste negra. A pesar de que como todos los vampiros Armand goza de la inmortalidad, le pesan los años, vive aislado del mundo y si no encuentra pronto una pareja que le transmita el sentir de los tiempos actuales, su alma acabará perdida.

Ahora, hay muchas personas que llevan dentro de sí el espíritu de este tiempo. Una mezcla de desolación, tristeza e indignación, pero también de esperanza, lucha, reivindicación, ilusión y fuerza para afrontar con coraje el cambio. Estas personas, como el vampiro Louis, pueden ayudar a los perdidos Armand a caminar con paso firme por esta transición y llegar juntos sanos y salvos a lo que está por venir.

¿Tu eres como Armand o como Louis?


P.D.: post de inspiración pandoriana

19 de abril de 2011

Seamos tod@s un poco periodistas

Foto de Mónica Moro

"Me gustaría que esta noticia saliera en el El País, en la sección de Sociedad. ¿Cuánto crees que puede valer?" Sí sí, no os riáis. Aún hoy -o especialmente hoy- son muchas las personas que tienen el convencimiento de que para que una noticia que viene de una empresa aparezca en los medios se debe pagar, como si de un anuncio se tratara.

Entonces les cuento que una cosa es el periodismo y otra la publicidad. Y que precisamente la credibilidad de un medio de comunicación se basa en la separación que hace de sus intereses comerciales y el interés general de sus lectores. Así trabajan muchas redacciones en España. Les llegan informaciones de las empresas, normalmente en formato nota de prensa y los periodistas deciden si esa información es susceptible de aparecer en su medio y de qué forma. Cuanto más profesional es un medio de comunicación, más tiempo dedica en contrastar la información que les llega de una fuente. Por ejemplo, piden a la fuente emisora de dicha información que les proporcione el contacto de una persona de dentro de la empresa que les amplie o aclare la información que se facilita o también buscan acceder a otros contactos que tengan que ver con la información remitida. En resumen, usan la nota de prensa como base y construyen su artículo a partir de otras fuentes.

Pero en la práctica también ocurre que algunos medios de comunicación se limitan al copia-pega de notas de prensa y lo que es aún peor: piden dinero por publicar artículos "periodísticos" que NO están identificados como publireportajes. Y pensaréis, "claro, tal y como está el panorama, con una crisis galopante en el sector editorial, despidos en la redacción, etc... no me extraña". Pues os digo que esta situación no es nueva. En época de "bonanza" también ocurría. Antes, quizá sólo por comodidad. Ahora, por la comodidad de alargar la agonía de un modelo de negocio caduco. Y lo peor es que actualmente, al juntarse ambas motivaciones, esta práctica es más habitual que nunca.

Como empresa es muy cómodo pagar para que te saquen con la cara bonita. Como empresa-medio está muy bien asegurar ingresos extra por llenar espacios redaccionales y además ahorrarse dinero desprendiéndose de algún periodista más. Pero, ¿quién está en terreno neutral para frenar este círculo vicioso? Pues la más perjudicada y a la vez el motivo de existir de los medios. La clave está en la audiencia, cada vez más informada, con más criterio y consciente de estas prácticas, quien a través de sus acciones decide premiar o castigar al medio en cuestión.

Si clicamos un enlace de un medio que consideramos poco profesional o seguimos comprando un periódico que trabaja de esta forma o viendo un telediario que incorpora piezas informativas pagadas, estaremos fomentando estas prácticas. Así que os invito a observar a los medios con ojo crítico, en definitiva, a ser un poco periodistas. Se habla mucho del "paciente empoderado" en el sector sanitario, pues yo os propongo ampliar este concepto y hablar de "ciudadano empoderado", que no es más que el que se preocupa por ser corresponsable de lo que nuestra Constitución considera derechos fundamentales: dos de ellos son el derecho a la Información y a la Comunicación libre. Seamos nosotros mismos garantes de estos derechos que garantizan una buena salud democrática.

Si creéis que el periodismo debería ser más profesional podéis contribuir, precisamente ahora que está agonizante, a fomentar las buenas prácticas en la profesión para que, al fin y al cabo, todos estemos  mejor informados.

12 de abril de 2011

Plan de viaje para el cambio

Foto de Paul Lowry
"Podemos llamarle 2.0 pero en realidad estamos aquí porque creemos que podemos hacer las cosas de forma distinta para mejorar", twitteaba el otro día y varias personas manifestaron su adhesión a esta afirmación. Somos utópicos y soñadores, estamos cansados de hablar siempre de los mismos problemas y ahora nos encontramos con ideas para construir el futuro. Sí, futuro, porque el presente sigue, por lo general, atrapado entre la indiferencia y la oposición sin diálogo. Muchos de nosotros trabajamos ahora para lo que vendrá, lo que inevitablemente caerá por su propio peso en unos años. Parece pues, que ahora es momento de agruparnos, de compartir ideas y de vislumbrar caminos. El cambio real vendrá cuando llegue la generación que no esté dispuesta a aceptar vivir atrapados en un bucle de aburrimiento y negación, cuando sitúen la libertad y la creatividad por encima de cualquier  imposición.

Y mientras tanto, ¿qué podemos hacer los que ya no estamos cómodos con esta situación y vivimos ansiosos por ver crecer algo nuevo? Para empezar, darnos cuenta que este es un momento de reconstrucción y de ver nacer cosas nuevas. Si no estamos contentos con lo que tenemos y nos rodea, ahora podemos intentar cambiarlo, tenemos más posibilidades que antes, aunque nadie dijo que fuera fácil. Las grietas del sistema son más profundas y están vacías. Si intentamos llenarlas seguramente no veremos a corto plazo los frutos, pero el camino abierto lo hará más transitable para los que vienen detrás.

Y para hacer este camino he preparado un plan de viaje:

Invitados: un grupo formado por personas de distintas generaciones, que tienen profesiones, aptitudes y responsabilidades distintas.

Ruta: el viaje se desarrolla por lugares turísticos y también por tierras desconocidas donde el viajero podrá deleitarse con parajes y gentes que normalmente están fuera de los circuitos comerciales. También habrá tiempo para la improvisación: se guardarán algunos días para que el grupo decida qué hacer y qué visitar. Para ello es importante saber escuchar y conversar.

Horarios: el plan de viaje exige horarios flexibles. Algunos días se dormirá poco, pero se compensará con algún día de descanso. Es importante mantener un buen estado de forma física porque está previsto hacer senderismo por zonas difíciles de montaña.

Climatología: se recomienda llevar vestimenta de invierno y verano. La zona a la que se dirigen tiene un clima extremo. Las noches son muy frías y los días calurosos. Es muy probable que haya lluvias torrenciales pero encontrarán refugios para estar a salvo.

Seguridad: en general, está considerada una zona segura pero deben tener en cuenta una precaución: dejar de lado el pesimismo.

Transporte: mayoritariamente se desplazarán a través de sus sueños pero también deben hacer uso de la razón. Si en algún momento se encuentran perdidos, pregunten a los catalizadores, les guiarán de nuevo en su camino.

Hace un tiempo que se han empezado a abrir las inscripciones. ¿Te apuntas?

4 de marzo de 2011

Ahora es el momento del periodismo

Imagen de Live Now

No se me ha olvidado el primer día que entré en la escuela. Esa puerta gigante que se abrió ante mi y dio paso a una jauría de niños que gritaban y corrían de una punta a otra de la clase. Tampoco se me ha olvidado el primer día que pisé el instituto. Atravesé el patio fijando la mirada en los mayores y el aire de libertad que emanaba de sus gestos. Y por supuesto, aún recuerdo mi primer día en la facultad de periodismo. Esperaba fuera del aula haciendo barridos rápidos a todas las caras que tenía a mi alrededor por si reconocía alguna de ellas. Una vez dentro, empecé a hablar con las personas que se sentaron a mi lado y se iniciaban nuevas amistades, por primera vez, con planteamientos vitales muy parecidos. 

Habíamos llegado ahí porque queríamos aportar nuestro pequeñito grano de arena para cambiar un mundo que no nos gustaba, sentíamos la fuerza de la comunicación, creíamos en ella y pensábamos que una pluma podía ser más poderosa que una bomba. Una utopía que nos duró poco tiempo. Por ejemplo, una compañera lo dejó a los dos meses para matricularse a trabajo social; "ahí seré más útil -dijo-". Otras personas también abandonaron. La evidencia contrastada y repetida por todos los profesores de que la información estaba al servicio del poder, que los medios estaban controlados por grandes corporaciones y que nuestro futuro profesional era trabajar para uno de ellos nos dio un baño frío de realidad. 

Aún así, la mayoría seguíamos conservando cierta esperanza, esperando buscar un lugar para nuestro sueño en alguna de esas redacciones. Entretanto, el periodismo local era un sitio para hacer prácticas y tener más margen de maniobra, fuimos muchos los que lo aprovechamos. 

Desgraciadamente, la carrera de obstáculos aún no había terminado. Casi a las puertas de terminar la carrera, empezábamos a ser conscientes de la dificultad de encontrar un lugar de trabajo en un medio de comunicación y muchos ya trazaban su futuro profesional lejos del periodismo. Otros no perdimos la fe, nos paseábamos de un medio a otro, saltando de contrato precario a contrato precario, alimentando con migajas nuestra vocación. Pero ¡oh! algunos descubrimos que había vida más allá de los medios, que otras empresas e instituciones empezaban a creer en la comunicación y necesitaban periodistas. Y ahí estamos; e irán llegando compañeros al "lado oscuro". 

Pero algo que por aquel entonces ni imaginábamos empezó a cambiar hace pocos años. Empezaron los blogs y la Internet social. Esto transforma al periodista en medio de comunicación y sitúa la calidad de la información y el servicio al ciudadano en primer plano. Estos últimos dos años he tenido la oportunidad de conocer periodistas emprendedores que están haciendo realidad su proyecto en la Red, nuevos medios de comunicación enfocados a aportar información independiente y con vocación de denuncia y cambio social, periodistas freelance que a través de los contactos que establecen en las redes sociales trabajan en múltiples proyectos que les entusiasman y en general, el resurgimiento de una nueva forma de trabajar, más colaborativa, que está aunando esfuerzos y empujando el cambio. Así pues, ahora el periodismo está recuperando de nuevo la función social perdida, está buscando sus raíces, aunque lo tiene muy difícil para convertir todo esto un modelo de negocio viable.

Ahora es nuestro momento. El de los que lo dejaron a los dos meses de carrera y el de los que no hemos perdido nunca la esperanza. Por eso, para encarar este presente, de la clase de párvulos recupero la fuerza de la curiosidad y el juego, desempolvo las ansias de libertad del instituto y evoco la empatía del primer día en la universidad. 

15 de diciembre de 2010

Macroportal bloguero


El profesor Manel Castells inspira de nuevo un post en La Salud es Noticia. En esta ocasión, tomo como punto de partida dos reflexiones que Castells hizo en su ponencia y que también desarrolla en su último libro para confeccionar dos ideas propias en voz alta relacionadas con el entorno sanitario, y más concretamente, con la blogosfera sanitaria y el periodismo.

Blogueros sanitarios: en la especialización de vuestros posts está el motor el cambio. Soys garantes de la credibilidad que aún atesoran algunas cabeceras de medios en España. Testers que mantienen a raya las informaciones que elaboran los periodistas. Los medios de comunicación tradicionales se ven abocados a la red y en lnternet cada vez existe más información y más conversaciones cualificadas. Un valor que los medios de comunicación no dejarán pasar por alto ya que asegurará su existencia futura. Asimismo, las fuentes de referencia en los medios están muy desgastadas, es necesario buscar nuevas fuentes de información que renueven el aire. Algunos medios como es el caso de Diario Médico ya hace tiempo que se han atrevido, y por ejemplo, citan a blogueros en sus artículos (en digital y papel). Otros como PR Salud se han abierto a la conversación en Twitter y Facebook, además de publicar entrevistas a blogueros sanitarios.

Siguiendo con la idea de los blogueros sanitarios como fuente de información especializada, la blogosfera tiene una dimensión “importante”, con un número destacado de actualizaciones diarias. Pero nos encontramos con problemas cuando queremos trasladar ese poder blogosférico fuera del 2.0. Me di cuenta cuando le conté a un compañero periodista, nada 2.0, que más de un centenar de blogueros nos habíamos puesto de acuerdo para publicar un post sobre el Manifiesto de Abla. Y surgieron varias dudas: ¿son muchos o pocos? ¿respecto a qué, al total de blogs? ¿al total de profesionales sanitarios? ¿cuántas visitas pueden tener todos estos blogs? ¿cuáles son los blogs más antiguos? ¿y los más comentados? ¿los posts más compartidos? ¿quién hay detrás de cada uno de ellos (nombre, apellido, especialidad, lugar de trabajo)? Sería interesantísimo agrupar toda la información y opinática blogosférica en un portal web acreditado, parecido a los portales de prensa digital, donde las máquinas hicieran su trabajo de clasificación de la información, al mismo tiempo que especialistas en comunicación aportaran “el lado humano al proyecto”. Sería un poco como esto http://www.mktfan.com más un valor humano añadido. La blogosfera mirándose a sí misma y mostrándose al resto del mundo 2.0 y vistiéndose atractiva para las personas en general que busquen información relevante contrastada o como he comentado, periodistas que tengan la necesidad de encontrar nuevas fuentes de información.

¿Qué os parece esta idea? ¿Creéis que aportaría valor al trabajo de los blogueros?

Foto: la Wikisanidad es un excelente recurso para iniciarse en la salud 2.0

17 de noviembre de 2010

Manifiesto de Abla: El punto de partida en salud 2.0


Ya tenemos un ideario que podemos consultar cuando la infoxicación que nos brinda la web 2.0 es tal que perdemos la orientación y acabamos mareados. La base sobre la que sustentar el cambio y a partir de la que se pueden vertebrar todas las propuestas de mejora de la sanidad española relacionadas con las TIC.

El Manifiesto de Abla 2010 nace en un momento en el que la comunicación ya no está sólo en manos de los grandes grupos mediáticos; a través de Internet, está al alcance de cualquier ciudadano. Esto no quiere decir que sea tarea fácil hacer correr un mensaje o una idea por la Red. Pero sí que hoy tenemos más herramientas a nuestra disposición para comunicar y trabajar de forma colaborativa para conseguir objetivos comunes e intentar de esta forma cambios en las estructuras de poder.

Aprovechando pues, el potencial de la Red, el Manifiesto Abla 2010 es una iniciativa impulsada por un grupo de profesionales de la salud andaluces que después de varios encuentros para debatir temas relacionados con salud y web 2.0 han decidido plasmarlo en tinta digital. Detrás de este manifiesto “hay un grupo abierto, colaborativo y entusiasta, donde cada uno aporta su visión como ciudadano y profesional y donde las aportaciones no están limitadas a Andalucía sino que se abren a la comunidad global, con participaciones tanto nacionales como internacionales”, dicen. Una iniciativa que nace en Andalucía a través de personas del entorno sanitario que se conocen y conectan, y posteriormente se va implicando a otros ciudadanos y profesionales que participan en la redacción del manifiesto de forma virtual (Cuando estaba en pleno proceso de redacción, era realmente curioso entrar en Google Docs y ver cómo de forma simultánea se iban dejando comentarios y sugerencias).

Ideas como concepción horizontal, paciente corresponsable de su salud, ciudadanía participativa, experiencias locales como punto de partida, transparencia, claridad, formación y responsabilidad son protagonistas del manifiesto, que cuenta con un apartado dirigido a la ciudadanía y a los profesionales de la salud respectivamente. Después de leerlo ya no hay duda que el concepto “salud 2.0” no es sólo una cuestión de tecnología ni tampoco sólo de nuevas formas de comunicación. Al fin y al cabo, se trata de un nuevo enfoque para solucionar viejos problemas que nace de la ilusión y el entusiasmo.

Muchos blogueros (71 a las 23:00 horas) publicamos un post sobre el Manifiesto de Abla de forma simultánea. El Manifiesto es ahora mismo noticia y La Salud es Noticia debía contarlo... pero ¿podremos salir de la blogosfera, de Twitter, de Facebook y de Linkedin?


¿Has leído el Manifiesto y quieres colaborar/compartirlo?

Adhiérete al manifiesto escribiendo un comentario, uniéndote al grupo de Facebook o siguiéndolo en Twitter.

También puedes unirte a la discusión sobre el manifiesto en Twitter o en Linkedin.

4 de noviembre de 2010

La transformación del poder a través de la comunicación


Citilab no está en California”. Así empezó ayer su conferencia el profesor Manel Castells en el Citilab de Cornellá. “Estoy muy orgulloso de este centro puntero y lo llevo con satisfacción allí donde voy, aunque muchos lo ubiquen en Silicon Valley”. Cornellá es una ciudad de tradición industrial, obrera, que ha abrazado la innovación y las nuevas tecnologías albergando un centro de estas características y que es un paradigma de la transformación social que estamos viviendo. Mejor lugar no podía escoger Castells para presentar la edición en catalán de su libro Comunicación y Poder, imprescindible para entender el ritmo frenético con el que se mueven las ciudades, las nuevas relaciones de poder, qué papel juega la comunicación y cómo nuestras mentes están cambiando y de esta forma propician movimientos sociales. Una conferencia y un libro que interesan a todos los que vemos que Internet está moldeando nuestro presente y nos damos cuenta del enorme potencial que tiene la sociedad. Castells fue hilvanando su conferencia de forma magistral, creciéndose cada vez que avanzaba el discurso, que evidentemente versaba sobre tres cuestiones fundamentales: la comunicación, el poder y las ideas.

El poder

La relación fundamental de la sociedad es el poder. Quien tiene el poder construye las instituciones en función de sus intereses. La relación de poder es la matriz, el código fuente de lo que ocurre en la sociedad.

El poder se ejerce entorno al control de la información y la comunicación porque es en las mentes donde reside el poder (p. ej. hoy día existe la idea que la felicidad es el consumo, debemos para ello ganar dinero y a través de esta idea construimos nuestras vidas). La adhesión a las ideas la mayoría de ocasiones se produce por resignación.

El poder también se basa en ocasiones en la capacidad de coerción. Aún así, cuanto más coercitivo es el poder, más débil es su potencia. El poder puede ser coercitivo o persuasivo y cuanto más invisible sea, más efectivo será.

Ideas
Para instalar ideas en las mentes de las personas usamos la comunicación, la actividad fundamental de la especie humana. A través de ella, nuestro cerebro activa las ideas neuronales. Las ideas pues, se forman en el espacio de la comunicación y por tanto, el poder se forma en el espacio de la comunicación.

Así pues, la transformación de la comunicación implica la transformación del poder.

Medios de comunicación y autocomunicación de masas

Existe actualmente una concentración de medios de comunicación. Los medios son el espacio donde se juegan todos los poderes. Pero el espacio de la comunicación está en plena transformación tecnológica. Se pasa de medios verticales a medios horizontales de comunicación (yo selecciono el mensaje, lo envío y organizo en redes horizontales). A esto denomina Castells “autocomunicación de masas”.

Cambio social

El cambio social se inicia implantando ideas en las mentes de las personas a través de la comunicación. La gente se organiza en sus propias redes, efecto decisivo en la formación de contrapoderes. Los ciudadanos ahora construyen sus formas de comunicación de forma autónoma.

Los movimientos sociales son conscientes de esta capacidad (por ej. el movimiento ecologista contra el cambio climático o antiglobalización, que en realidad es un movimiento por una globalización justa).

Nacen comunidades insurgentes voluntarias en momentos de indignación (mentiras del PP en el 11M cambiaron el voto en las elecciones españolas).

Las redes sociales con potencial de cambio nacen de grupos locales organizados (campaña de Obama).

Con todo, se está creando un nuevo espacio público. La clave es movilizar a la gente joven y a los que antes no se movilizaban.

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Hasta aquí el primer post sobre la conferencia de Castells, el siguiente será sobre ideas propias que surgieron después de escuchar sus palabras. ¡Espero que también os inspire a vosotros!
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