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2 de marzo de 2018

Casi 7 años después de la #spanishrevolution


Foto de Clem Onojeghuo en Unsplash
Hoy me dio por volver al blog y leí algunos de los posts que escribí con gran motivación cuando "explotó" la web 2.0. Lo bueno de volver a leerte al cabo de bastante tiempo es que despierta un cóctel de sensaciones que van desde la vergüenza ajena a la perplejidad de a veces no conocer a la persona que escribió esas palabras. Pura ilusión y esperanza era lo que corría por aquel entonces. ¿Ingenuidad? Probablemente también.

¿Os acordáis de la #spanishrevolution? Nos hizo pensar que podíamos construir algo distinto, más justo, más eficiente, más humano. Pero el tiempo -casi 7 años- y a pesar de que muchas de las ideas que de allí surgieron han calado en muchos ámbitos, parece que han terminado esfumándose. Las nuevas herramientas 2.0 ayudaron a dar voz a los que no la tenían, motivaron que los aislados se encontraran por sus ideas, que la agenda política y social estuviera en parte marcada de abajo a arriba... O al menos eso parecía. Como contramovimiento a la “revolución” 2.0 se instaló un miedo a lo desconocido, la gente solía hablar de estas herramientas como si fueran el mismísimo diablo, sin ver ni una pizca de su potencial.

Por entonces ya empezaba a hablarse del término "infoxicación". Muchos se quedaron en la cuneta porque se vieron sobrepasados por el exceso de información, que lejos de ser beneficioso, fue un torrente del cual muchos huían despavoridos. Los que quedaron vivimos el auge de la agitación y la confusión que ahora campa a sus anchas por los mundos digitales. Los medios de comunicación “tradicionales” han pecado de falta de rapidez en su reacción al cambio y lejos de seguir siendo un lugar fiable han perdido credibilidad, sobrepasados muchas veces por los acontecimientos.

Ahora más que nunca es crucial saber discriminar la información y tener un pensamiento crítico. A pesar de los esfuerzos que dicen que están haciendo algunos medios sociales para luchar contra las noticias falsas no es suficiente. Nunca hay que fiarlo todo al criterio de una plataforma, sea la que sea, y tenga los millones de usuarios que tenga.

Ayer en el metro tenía a mi lado un señor con la mirada distraída que hablaba compulsivamente. Una de las frases que dejó caer fue: “El producto somos nosotros. Nos están consumiendo”. ¿La lucidez de un loco?

13 de junio de 2017

La difuminación de las fronteras en comunicación

Alguien dijo una vez que no había que poner puertas al campo pero...
Parece increíble que después de tantos años sigamos hablando de crisis en el periodismo. Aún así todo este tiempo no ha pasado en balde: Tenemos claro que lo que está en crisis es un modelo de periodismo, el que afecta a los medios tradicionales y de forma más específica a la prensa escrita. En el ojo del huracán de esta transformación tenemos la digitalización que sigue haciendo de las suyas, dándole vueltas a todo y dejándolo casi todo patas arriba.

Mientras recorremos este camino hay algo que está cambiando y mucho, y es la difuminación de fronteras y la hibridación. Existe una mezcla entre información y publicidad, verdad o mentira, opinión con fundamento o habladuría. Se hacen falsos documentales y otros documentales se editan utilizando recursos que se solían utilizar en ficción. En medio de esta niebla el que gana la partida es aquel que consigue captar la atención del público y lanzar mensajes nítidos y bien definidos que resulten creíbles y que a la vez impacten emocionalmente a las audiencias. El periodismo se concibe como un producto de marketing para lograr sobrevivir económicamente y por otro lado el sector del marketing y la publicidad está lleno de profesionales periodistas que, buscando una nueva oportunidad laboral, acaban produciendo y escribiendo historias para spots que se empaquetan y se presentan como minidocumentales y cortometrajes.

Mientras se trabaja por encontrar nuevas maneras de contar historias reales que valgan la pena, nos encontramos en pleno proceso de mestizaje.

Una decena atrás el contenido publicitario y el contenido periodístico estaban bastante bien delimitados en los medios de comunicación. Si bien es cierto que desde las relaciones públicas se podía influenciar en lo que los periodistas llevaban a noticia, había un sistema conocido por todos que justificaba que la información periodística fuera tal. Del mismo modo, la profesión periodística se construyó en base a unos postulados popularmente conocidos, uno de ellos, quizá el más relevante, es la obligatoriedad de contrastar la información. Esto hacía que, por lo general, existieran unas reglas del juego claras que permitían denunciar en caso que no se cumplieran. Hoy todo esto se está volviendo muy complejo, sobre todo para las personas que no trabajan en el sector de la comunicación.

Los medios más conocidos, desesperados por tocar con los dedos la rentabilidad de antaño ya se permiten la licencia de publicar contenido de origen publicitario sin indicar que lo es. Los nuevos medios digitales están luchando duro para hacerse un hueco en la rutina diaria de un nuevo usuario más joven que consulta la información desde sus teléfonos móviles, lo que les obliga a competir con mensajería instantánea o redes sociales. Y luego tenemos a los blogs, unos clásicos ya, algunos han conseguido enorme influencia. Ahí cada blogger pone sus propias reglas del juego y eso aporta una grandísima complejidad al asunto. ¿Estará ese blogger pagado por alguna marca? ¿Cómo podemos saber que lo que cuenta es cierto?

Al fin nos encontramos con las personas, esas a quienes a veces los periodistas ponemos cara. Esas personas que cada vez consultan más información en Internet, una información cada vez más sesgada debido a que los algoritmos nos suelen mostrar aquello que más "nos gusta". Es ahí donde el periodismo se hace marketing y busca sus nichos de mercado para conseguir audiencias fidelizadas que proporcionen engagement. Pero, como medios, como periodistas, como bloggers, ¿cuál es el nivel de honestidad que tenemos con ellas? ¿No estaremos dejando de lado la capacidad de revelar nuevas realidades a las personas, de sorprender, de acercar posturas? ¿De ponernos a un lado para que sean las historias las que hablen? ¿No estaremos contribuyendo de esta forma a los cada vez más altos niveles de sectarismo e intolerancia que hay en nuestra sociedad?

13 de febrero de 2015

De lo que me ha enseñado mi currículum sonoro


Corría el año 2002. O 2003. Veintipocos. Me encerré en un estudio de radio y me dispuse a grabar lo que llamé "Mi currículum sonoro". Una recopilación de mis años de radio que debía servir como carta de presentación para encontrar un nuevo empleo. Ese currículum no cumplió este objetivo pero lo que por aquel entonces ignoraba es que hoy, más de 10 años después, en el Día Mundial de la Radio, volver a recuperar mi currículum sonoro me enseñaría a entender por qué por aquel entonces no funcionó.

Recopilé 5 ó 6 cintas de cassette al tuntún de distintos programas de radio en los que había colaborado mientras estudiaba periodismo, pedí permiso para entrar en el estudio de grabación después de garabatear algunas líneas para locutar y me dispuse a crear mi currículum sonoro. "¿Qué mejor forma para mostrar lo que era capaz de hacer en la radio que contándolo yo misma en formato sonoro?" -pensé- "¿Cómo no se me había ocurrido antes?". Cuando lo tuve listo hice un listado de emisoras de radio donde entregarlo. Ahora no recuerdo cuál era la lista completa pero sí que recuerdo que estaban por ejemplo la Cadena SER, RNE y la ya desaparecida COM Ràdio. Decidí ir personalmente a cada una de las emisoras de radio, en la recepción pedía por el "director de programas" y le entregaba a la persona que me recibía en la entrada un sobre que contenía un CD.

Y esperé. Durante un tiempo pensaba cada día "¿lo habrán oído?" "¿qué les habrá parecido?" "¿llamarán...?". Y no, no llamó nadie, y cuando ya dejé de pensar en ello mi vida profesional me encaminó hacia otro lugar bien distinto.

Esta mañana, sacando el polvo de la estantería de los CD's y pensando en deshacerme ya de ellos, he tenido la certeza de que nadie lo oyó. ¡Qué ilusa fui! Dejar un sobre en recepción y pensar que alguien podría dedicar unos segundos a escucharlo. Creo incluso que la persona de recepción, al no tener un nombre a quien entregarlo optó por deshacerse de ese bulto molesto. Y es que antes era más complicado dar con los nombres de los receptores adecuados: No existía Linkedin, ni Twitter. Y las webs de las radios aún dejaban mucho que desear. ¿Que hubiera hecho si tuviera los medios que tenemos hoy? Pues subir mi currículum sonoro a mi blog, compartirlo en redes sociales y contactar de forma más personalizada con los responsables de programas. Aunque también es cierto que si por aquel entonces las posibilidades laborales en los medios eran ínfimas ahora lo son aún más.

Hoy, me permito cerrar este Día Mundial de la Radio haciendo lo que no pude hacer en aquel momento, compartiendo el archivo sonoro en mi blog pero con un fin distinto. A modo de homenaje de este medio que han matado más de mil veces pero aún sigue vivo, reinventándose; que tanta compañía hace a los que la escuchan y tanta unión y compañerismo infunde a los que la hacen. Fui una privilegiada de trabajar en él, ahora lo sé.

Escucha aquí "Mi Currículum Sonoro" (la mayor parte está locutado en catalán).

11 de julio de 2012

¿De qué es más trabajar en comunicación?

Foto de FreeCat
- Tu que trabajas en comunicación ¿crees que la comunicación es más trabajar para hoy o para el medio plazo? -me preguntaron hace unos días.

Y contesté:

- La comunicación es más del medio plazo que del para hoy. Si siempre trabajas apagando fuegos, nunca construirás nada que funcione. Como los cimientos de un edificio, si los tienes bien armados cuando necesites construir algo rápido será más consistente.

Y a partir de esta respuesta, me he lanzado a escribir una pequeña lista de más y menos para darle una forma distinta a algunas ideas:

  • La comunicación es más de escuchar que de hablar. De poco servirá el discurso que se está estructurando si antes no se ha escuchado al interlocutor. Podemos pensar que es culpa de los demás, que no nos han entendido, pero gracias a esta clase en Tekuidamos 2.0 con Pablo Villanueva aprendí que si no nos entienden, el error es siempre del emisor.
Foto de {studiobeerhorst}-bbmarie
  • La comunicación es más del momento que del lugar. La tecnología nos permite estar sin estar. Pero el momento es ese, no espera. En Twitter se ve muy claro: cuando ocurre algo tenemos a personas que nos informan desde el lugar de los hechos y otras que filtran la información, papel que desempeñan algunos medios de comunicación.
Foto de alainalele
  • La comunicación es más de frenar que de correr. Cometemos muchos errores inducidos por las prisas. Siempre es mejor llegar más tarde al momento pero hacerlo con un mínimo de seguridad. Esto lo saben muy bien las personas especializadas en comunicación de crisis como aprendí en una charla de Enrique Alcat.
Foto de toxickore
  • La comunicación es más de bambalinas que de escenario. La mayoría solo ven lo que triunfa y reluce encima de un escenario. Pero eso ocurre en muy pocas ocasiones. Por eso hay que disfrutar trabajando lejos de los focos. Ahí también ocurren cosas maravillosas y nos ayudará a estar preparados para cuando tengamos que salir a actuar.
Foto de Carlos Madrigal (pruebas)
  • La comunicación es más de encender que de apagar. La comunicación debe sorprender, abrir ventanas. Iluminar respuestas para plantear nuevas preguntas. Como leía ayer de Eduard Calvet, "cuando ves una noticia por TV y puedes intuir todo lo que dirá es que algo ha fallado".
Foto de isumelzo
  • La comunicación es más de sosegar que de exaltar. Es importante que la comunicación lleve a la acción pero nunca a la exaltación. Si usamos un tono agresivo nunca sabemos cómo puede llegar a reaccionar la gente. 
Foto de Sidi Guariach
Y para ti ¿de qué es más trabajar en comunicación?

8 de mayo de 2012

La ciencia a la conquista de espacios poco explorados

Foto de daquellamera
Una vez más una noticia que relaciona ciencia y España y que nos deja a la altura del betún: "Los españoles son los europeos que menos siguen la información sobre ciencia". Que levante un comentario aquel que se sienta sorprendido. Los motivos son múltiples y complejos de analizar en un solo post pero estoy segura que muchos coincidimos en señalar la forma en la que se plantea la educación desde edades tempranas como un factor clave.

Me fijo en la forma en que los españoles consumimos contenidos. Entre los datos que aporta este estudio me llama la atención que el principal canal de comunicación de contenidos científicos sea la televisión, seguida de la prensa. ¿Qué pasa con los medios digitales en los que la ciencia está teniendo un papel muy relevante? Solo un dato: los asistentes al Congreso Ciencia en Redes consiguieron que en Twitter el hashtag #cienciaenredes se convirtiera en Tendring Topic en España. Entonces, una vez más ¿estamos llegando sólo a los muy motivados, que somos una minoría y que para nada somos representativos?

A continuación, en la nota se afirma que "la asistencia a museos de ciencia y conferencias científicas registra niveles bajos en todos los países". Varios museos en España se están poniendo las pilas para atraer a más personas, como es el caso de los Museos Científicos Coruñeses. No son los únicos, si seguís a Óscar Menéndez en Twitter descubriréis muchos más. Estoy segura que estas transformaciones poco a poco se irán notando en afluencia de público y conocimiento de estos espacios por parte de la sociedad.

Pero además de los espacios que asimilamos de ciencia (museos, espacios informativos especializados en los medios de comunicación tradicionales) el gran reto de la divulgación científica es conquistar espacios menos explorados. En este sentido Internet está jugando un papel crucial, pero corre el peligro de seguir interesando solo a los interesados, a los que se preguntan el por qué de las cosas, buscan en Google y dan con un blog de ciencia al que se suscriben vía RSS. A los que ya tienen la semilla de la curiosidad científica.

Encontrar ciencia allí donde no lo esperamos porque la ciencia está en todas partes. ¿Qué os parece? Que algo o alguien provoque la pregunta en cualquier lugar y automáticamente la persona se vea forzada a encontrar la respuesta. La ciencia tiene que infiltrarse en todos los rincones de la sociedad y para ello debe seguir bajando peldaños de superigurosidad para abrazar con más ahínco el arte, el juego y la creatividad. Es decir, usar todas las vías de comunicación para adaptarse a todos y cada uno de los interlocutores, sean de donde sean, tengan el nivel cultural que tengan y en todos los espacios. Ir a buscar a las personas, entenderlas, adaptarnos a ellas. Retarlas hasta que finalmente surja la pregunta.

¿Casi nada eh?

8 de febrero de 2012

Hacer periodismo con las redes sociales como aliadas

Foto de Ruta n
En la misma línea que el hilo argumental que desarrollé en esta presentación, recientemente he podido corroborar que realizar un trabajo periodístico con la ayuda de las redes sociales no sólo es posible, también ahorra tiempo y puede ayudarnos a ser más eficientes. Creo que hay un aspecto clave: la facilidad de acceso a las fuentes. Y es que ahora, además de contar con la posibilidad de realizar una llamada telefónica a los contactos de confianza de nuestra agenda, los periodistas podemos enviar un tweet para resolver una duda o publicar un mensaje en nuestro muro de Facebook. Además, en las redes existen muchas personas activas que escriben en un blog profesional, que participan en cursos y conferencias y por ello están acostumbradas a comunicar. Son nuevos portavoces que se están ganando a pulso hacerse un hueco en los medios de comunicación. Se trata de nuevas voces que empiezan a dar un poco de color al panorama mediático.

¿En qué otras cosas nos pueden ayudar los medios sociales en un trabajo periodístico? A continuación enumero algunas que veo interesantes después de ensamblar este reportaje sobre la iniciativa Mírame, Diferénciate para el semanario La Directa:

- No desdeñar ninguna red de comunicación
Todos tenemos ideas prefijadas de lo que hacen la mayoría de personas en cada una de las redes sociales. Pero lo cierto es que aunque existen actitudes parecidas, cada uno de nosotros las usamos de forma distinta. Por ejemplo, muchas personas relacionan Facebook con diversión y momentos de ocio, pero en esta red existen páginas y grupos profesionales que en cualquier momento nos pueden ser de ayuda para plantear temas.

- En los posts se pueden encontrar grandes historias. En los comentarios también
Los blogs profesionales son grandes inspiradores de historias e importantísimas fuentes de información. También lo son los comentarios de los posts. Muchas personas aún no tienen blog pero son muy activas  en las redes sociales y comentando en blogs ajenos. Sus comentarios, muchas veces, son posts en sí mismos. A través de los comentarios podemos balancear los distintos puntos de vista planteados por el autor del post y hacernos una idea de lo que se mueve sobre el tema.

- Identificar con tiempo las fuentes de información fiables
Si trabajamos para añadir contactos de valor en nuestros círculos de redes sociales e irlos conociendo poco a poco (cómo escriben, en qué están trabajando, sobre qué temas se preocupan) después tendremos el camino allanado para contactar con ellos cuando lo necesitemos.

- Aprovechar los datos online que ofrecen empresas e instituciones
Empresas e instituciones cada vez están volcando más información en Internet. Esto nos puede ahorrar tiempo en llamadas y en buscar contactos más institucionales que nos hablen sobre algún tema concreto. Esto está ligado con saber buscar en la red para ahorrar tiempo y realizar contactos con personas sólo cuando sea necesario contrastar una información que ya hemos conseguido escarbando en Internet.

- Dejar una ventana abierta, tener la actitud de estar buscando hasta el último momento
En el mundo digital los temas nunca terminan de cerrarse, en un foro o en un grupo siempre aparecen nuevos puntos de vista que enriquecen los planteamientos iniciales. Es importante impregnarse de este flujo constante de opiniones para que el trabajo final sea más dinámico.

- Saber cuando es necesario cerrar
Pero igual que resulta importante dejar una ventana abierta durante el proceso de construcción, también lo es marcarse un límite, trazar una línea y sobre todo, tener un objetivo a través del que se desprenderá el resto del trabajo.

Saquemos partido de todos los medios que tenemos a nuestro alcance para nuestro trabajo, pero no olvidemos que la gran mayoría de historias interesantes están ahí fuera, en las calles, esperando que alguien las descubra, las viva y las cuente.

20 de julio de 2011

El chiringuito de la especialización

Foto de Daquella manera

Los periodistas dicen a su audiencia que le ofrece la información estructurada en secciones y áreas diferenciadas para que sepa dónde ir a buscar la información que más le interesa: a ti, que eres sensible con el medio ambiente, te programo un espacio de 20 minutos a las 7 de la tarde dedicado íntegramente a este tema. Y a ti, que te encanta la moda, te ofrezco un canal 24 horas. Además, en el periódico en papel tienes toda la información ordenada en distintas áreas, que siempre son las mismas, y que te puedes saltar si, por ejemplo, no te interesan los Deportes.

En realidad, a los periodistas nos ha ido muy bien separar en secciones para organizar las redacciones. También para llenar espacios radiofónicos y televisivos sin necesidad de pensar cada día cosas distintas para ofrecer a la audiencia. Pero, principalmente, veo 3 obstáculos que dificultan la difusión de la información especializada sobre los temas de la ciencia o el medio ambiente, derivados de este tipo de organización:

- Temas buenos que nunca llegan a portada y por tanto, no son leídos por una importante masa crítica. En salud, por ejemplo, si tenemos un tema muy bueno es muy difícil que salga en portada (a no ser que se trate de una alerta o un escándolo) y por tanto, casi siempre está relegado a su espacio segmentado y especializado.

- Temáticas de primera y segunda clase. Ciencia y medio ambiente suelen estar relegados a microespacios en televisión o formar parte de macrosecciones cajón de sastre en los periódicos en papel (Sociedad, Tendencias, Cosas de la Vida...).

- Temas transversales que no encajan en ningún lugar y que por este motivo, pueden ser descartados. Y es que cada vez resulta más difícil catalogar informaciones que pueden tener un pie en política y otro en salud.

Por eso, cuando una información especializada "conquista" un espacio considerado generalista o generalmente ocupado por otro tipo de informaciones, se consigue un gran hito, porque puedes llegar no sólo a los convencidos. Por este motivo, organizaciones que emiten información sobre áreas que no son consideradas prioritarias en los medios de comunicación convencionales, se esfuerzan en llegar a espacios tradicionalmente ocupados por otro tipo de información. Pero lo cierto es que la mayoría de veces son ignoradas y sólo lo consiguen cuando van ligadas a un escándalo.

Aún así, ahora los medios sociales permiten a organizaciones que emiten información muy concreta, interactuar y comunicarse con sus stakeholders, y precisamente a través de éstos, conseguir llegar allí donde los medios de comunicación de masas les cerraron el paso y así romper, de vez en cuando, con el chiringuito de la especialización.

19 de abril de 2011

Seamos tod@s un poco periodistas

Foto de Mónica Moro

"Me gustaría que esta noticia saliera en el El País, en la sección de Sociedad. ¿Cuánto crees que puede valer?" Sí sí, no os riáis. Aún hoy -o especialmente hoy- son muchas las personas que tienen el convencimiento de que para que una noticia que viene de una empresa aparezca en los medios se debe pagar, como si de un anuncio se tratara.

Entonces les cuento que una cosa es el periodismo y otra la publicidad. Y que precisamente la credibilidad de un medio de comunicación se basa en la separación que hace de sus intereses comerciales y el interés general de sus lectores. Así trabajan muchas redacciones en España. Les llegan informaciones de las empresas, normalmente en formato nota de prensa y los periodistas deciden si esa información es susceptible de aparecer en su medio y de qué forma. Cuanto más profesional es un medio de comunicación, más tiempo dedica en contrastar la información que les llega de una fuente. Por ejemplo, piden a la fuente emisora de dicha información que les proporcione el contacto de una persona de dentro de la empresa que les amplie o aclare la información que se facilita o también buscan acceder a otros contactos que tengan que ver con la información remitida. En resumen, usan la nota de prensa como base y construyen su artículo a partir de otras fuentes.

Pero en la práctica también ocurre que algunos medios de comunicación se limitan al copia-pega de notas de prensa y lo que es aún peor: piden dinero por publicar artículos "periodísticos" que NO están identificados como publireportajes. Y pensaréis, "claro, tal y como está el panorama, con una crisis galopante en el sector editorial, despidos en la redacción, etc... no me extraña". Pues os digo que esta situación no es nueva. En época de "bonanza" también ocurría. Antes, quizá sólo por comodidad. Ahora, por la comodidad de alargar la agonía de un modelo de negocio caduco. Y lo peor es que actualmente, al juntarse ambas motivaciones, esta práctica es más habitual que nunca.

Como empresa es muy cómodo pagar para que te saquen con la cara bonita. Como empresa-medio está muy bien asegurar ingresos extra por llenar espacios redaccionales y además ahorrarse dinero desprendiéndose de algún periodista más. Pero, ¿quién está en terreno neutral para frenar este círculo vicioso? Pues la más perjudicada y a la vez el motivo de existir de los medios. La clave está en la audiencia, cada vez más informada, con más criterio y consciente de estas prácticas, quien a través de sus acciones decide premiar o castigar al medio en cuestión.

Si clicamos un enlace de un medio que consideramos poco profesional o seguimos comprando un periódico que trabaja de esta forma o viendo un telediario que incorpora piezas informativas pagadas, estaremos fomentando estas prácticas. Así que os invito a observar a los medios con ojo crítico, en definitiva, a ser un poco periodistas. Se habla mucho del "paciente empoderado" en el sector sanitario, pues yo os propongo ampliar este concepto y hablar de "ciudadano empoderado", que no es más que el que se preocupa por ser corresponsable de lo que nuestra Constitución considera derechos fundamentales: dos de ellos son el derecho a la Información y a la Comunicación libre. Seamos nosotros mismos garantes de estos derechos que garantizan una buena salud democrática.

Si creéis que el periodismo debería ser más profesional podéis contribuir, precisamente ahora que está agonizante, a fomentar las buenas prácticas en la profesión para que, al fin y al cabo, todos estemos  mejor informados.

17 de marzo de 2011

El poder evocador del sonido

Foto de JP Corrêa Carvalho

En el silencio y la tranquilidad de la noche acabo de escuchar el archivo de audio grabado en las profundidades marinas del terremoto de Japón. He visto multitud de imágenes del fenómeno que me han estremecido pero con este audio he sentido algo único, distinto. Immediatamente han venido a mi mente imágenes del intenso azul oscuro, enfundada en un traje de buzo y sintiendo con todos los poros de mi piel el vibrar intenso del agua.

En la inauguración de la pasada edición del Festival Internacional del Medio Ambiente (FICMA) en Barcelona vi el documental The Cove, una producción de gran espectacularidad visual que denuncia las matanzas sistemáticas de delfines en Japón y la vida en cautividad de estos animales. La película contiene imágenes muy fuertes e impactantes, aguas teñidas de rojo, delfines agonizantes que te dejan de piedra en la butaca. Una amiga no lo soportó, se tapó los ojos, pero de poco le sirvió porque hubo un momento del film en el que reprodujeron el sonido que habían grabado bajo el mar cuando se producía la matanza y sentimos un escalofrío que recorrió todo nuestro cuerpo. Ese audio nítido se apoderó de la sala y dio varias vueltas en nuestra mente. Terror, desamparo, socorro, resignación...todo estaba ahí, en esos sonidos tan extraños y a la vez tan evocadores de sentimientos y situaciones bien conocidas.

Estas dos experiencias me han hecho recordar mis años de radio y su poder mágico y evocador. "La radio genera la imagen hablada del mundo" he leído en esta lección de la doctora en comunicación Emma Rodero. En este mismo texto, se destaca la capacidad de este medio para crear imágenes en la mente de los oyentes y lo poco explotado que aún sigue estando. Creían algunos que el vídeo la mataría, pero la radio sigue muy viva. A través de las ondas sonoras o por Internet, su presente y futuro está asegurado. La inmediatez, la proximidad, la compañía que proporciona son insustituibles. Y si la radio evoca en el oyente imágenes, crear radio es hacer el camino inverso. Evocar imágenes para luego crear sonido, y como si de un investigador privado se tratara, buscar en hemerotecas y en el mundo que nos rodea, ruidos, música y efectos que nos lleven a esas imágenes.

Por desgracia, se hace poca radio que suponga producciones más pensadas y trabajadas. También es cierto que los podcasts abren la posibilidad para que cualquier persona se atreva a jugar con los sonidos. Por eso estoy segura que iremos viendo proyectos muy interesantes.

Si una imagen vale más que mil palabras y un sonido vale más que mil imágenes, ¿cuántas palabras vale un sonido?

4 de marzo de 2011

Ahora es el momento del periodismo

Imagen de Live Now

No se me ha olvidado el primer día que entré en la escuela. Esa puerta gigante que se abrió ante mi y dio paso a una jauría de niños que gritaban y corrían de una punta a otra de la clase. Tampoco se me ha olvidado el primer día que pisé el instituto. Atravesé el patio fijando la mirada en los mayores y el aire de libertad que emanaba de sus gestos. Y por supuesto, aún recuerdo mi primer día en la facultad de periodismo. Esperaba fuera del aula haciendo barridos rápidos a todas las caras que tenía a mi alrededor por si reconocía alguna de ellas. Una vez dentro, empecé a hablar con las personas que se sentaron a mi lado y se iniciaban nuevas amistades, por primera vez, con planteamientos vitales muy parecidos. 

Habíamos llegado ahí porque queríamos aportar nuestro pequeñito grano de arena para cambiar un mundo que no nos gustaba, sentíamos la fuerza de la comunicación, creíamos en ella y pensábamos que una pluma podía ser más poderosa que una bomba. Una utopía que nos duró poco tiempo. Por ejemplo, una compañera lo dejó a los dos meses para matricularse a trabajo social; "ahí seré más útil -dijo-". Otras personas también abandonaron. La evidencia contrastada y repetida por todos los profesores de que la información estaba al servicio del poder, que los medios estaban controlados por grandes corporaciones y que nuestro futuro profesional era trabajar para uno de ellos nos dio un baño frío de realidad. 

Aún así, la mayoría seguíamos conservando cierta esperanza, esperando buscar un lugar para nuestro sueño en alguna de esas redacciones. Entretanto, el periodismo local era un sitio para hacer prácticas y tener más margen de maniobra, fuimos muchos los que lo aprovechamos. 

Desgraciadamente, la carrera de obstáculos aún no había terminado. Casi a las puertas de terminar la carrera, empezábamos a ser conscientes de la dificultad de encontrar un lugar de trabajo en un medio de comunicación y muchos ya trazaban su futuro profesional lejos del periodismo. Otros no perdimos la fe, nos paseábamos de un medio a otro, saltando de contrato precario a contrato precario, alimentando con migajas nuestra vocación. Pero ¡oh! algunos descubrimos que había vida más allá de los medios, que otras empresas e instituciones empezaban a creer en la comunicación y necesitaban periodistas. Y ahí estamos; e irán llegando compañeros al "lado oscuro". 

Pero algo que por aquel entonces ni imaginábamos empezó a cambiar hace pocos años. Empezaron los blogs y la Internet social. Esto transforma al periodista en medio de comunicación y sitúa la calidad de la información y el servicio al ciudadano en primer plano. Estos últimos dos años he tenido la oportunidad de conocer periodistas emprendedores que están haciendo realidad su proyecto en la Red, nuevos medios de comunicación enfocados a aportar información independiente y con vocación de denuncia y cambio social, periodistas freelance que a través de los contactos que establecen en las redes sociales trabajan en múltiples proyectos que les entusiasman y en general, el resurgimiento de una nueva forma de trabajar, más colaborativa, que está aunando esfuerzos y empujando el cambio. Así pues, ahora el periodismo está recuperando de nuevo la función social perdida, está buscando sus raíces, aunque lo tiene muy difícil para convertir todo esto un modelo de negocio viable.

Ahora es nuestro momento. El de los que lo dejaron a los dos meses de carrera y el de los que no hemos perdido nunca la esperanza. Por eso, para encarar este presente, de la clase de párvulos recupero la fuerza de la curiosidad y el juego, desempolvo las ansias de libertad del instituto y evoco la empatía del primer día en la universidad. 

20 de enero de 2011

Sol@s ante los medios

No conozco a nadie que después de su primera experiencia en un medio de comunicación haya quedado satisfecho del resultado. Cuando se trata de la radio en directo dicen que siempre se les han quedado un montón de cosas por contar, sienten que no se han explicado suficiente y que lo más importante quedó en el tintero. En televisión, focos, gente y cámaras entorpecen enormemente su concentración. Y cuando se trata de la prensa, muchas de las pegas suelen centrarse en el titular: ¿por qué han destacado esto a lo que yo no doy ni la más mínima importancia?

Es probable que después de una experiencia no satisfactoria en los medios, no vuelvan a repetir. Una pena. Porque hay personas con historias y conocimientos interesantísimos que no están saliendo a la luz pública.


Dejando de lado las malas prácticas periodísticas, para un experto, podemos hablar de un científico, lo más importante, de entrada, es superar el miedo de la primera vez y pedir consejo a algún conocido que sea periodista. Hay muchos cursos de formación para portavoces pero no todas las personas se lo pueden permitir o tienen la posibilidad de asistir a uno.


Es importante saber que, después de esta primera experiencia, el científico en cuestión sentirá cierta sensación de frustración. En los medios de comunicación generales, muchas veces el rigor está reñido con la noticia y para que esto finalmente no ocurra y ambos conceptos se acaben encontrando, es importante que el experto renuncie a partes del discurso susceptibles de no ser entendidas o malinterpretadas. Mejor hacerlo antes de la intervención que dejarlo a la improvisación del momento.


Estar a la defensiva tampoco es una buena estrategia, adoptar la actitud de un docente de educación secundaria es una imagen que puede ayudar. Y sobre todo: No es necesario soltarlo todo en una única “clase”, si sale bien, habrá otras veces seguro.

Es tremendamente positivo charlar antes con el periodista. Siempre lo agradecerá y servirá para romper el hielo y sentar las bases de la entrevista. Creedme, el feeling que hay antes de salir en antena, por ejemplo en el caso de la radio, luego se palpa en las ondas sonoras. Contarle algo al periodista antes del directo que le llame la atención. Una anécdota curiosa. Le dará pie a que introduzca el tema de forma original.

Preguntar quién estará en la entrevista y en qué condiciones se hará (grabada, en directo, con intervenciones) también es de gran ayuda para enfocar y preparar el tema.


Ahora, los medios sociales nos permiten contactar con centenares de periodistas. Te animo, si eres el experto científico o alguien que piensa que puede aportar algo interesante a la opinión pública, a que empieces a conversar con nosotr@s (periodistas) en Twitter. Encontrarás claves para formarte y planificar tus intervenciones. Tener un blog es fantástico para plasmar las ideas, resumirlas y ver cómo reacciona la gente. Es un buen entrenamiento para organizar y sintetizar tu discurso.
Así que... ¿a qué esperas para que oigamos tu voz?

15 de diciembre de 2010

Macroportal bloguero


El profesor Manel Castells inspira de nuevo un post en La Salud es Noticia. En esta ocasión, tomo como punto de partida dos reflexiones que Castells hizo en su ponencia y que también desarrolla en su último libro para confeccionar dos ideas propias en voz alta relacionadas con el entorno sanitario, y más concretamente, con la blogosfera sanitaria y el periodismo.

Blogueros sanitarios: en la especialización de vuestros posts está el motor el cambio. Soys garantes de la credibilidad que aún atesoran algunas cabeceras de medios en España. Testers que mantienen a raya las informaciones que elaboran los periodistas. Los medios de comunicación tradicionales se ven abocados a la red y en lnternet cada vez existe más información y más conversaciones cualificadas. Un valor que los medios de comunicación no dejarán pasar por alto ya que asegurará su existencia futura. Asimismo, las fuentes de referencia en los medios están muy desgastadas, es necesario buscar nuevas fuentes de información que renueven el aire. Algunos medios como es el caso de Diario Médico ya hace tiempo que se han atrevido, y por ejemplo, citan a blogueros en sus artículos (en digital y papel). Otros como PR Salud se han abierto a la conversación en Twitter y Facebook, además de publicar entrevistas a blogueros sanitarios.

Siguiendo con la idea de los blogueros sanitarios como fuente de información especializada, la blogosfera tiene una dimensión “importante”, con un número destacado de actualizaciones diarias. Pero nos encontramos con problemas cuando queremos trasladar ese poder blogosférico fuera del 2.0. Me di cuenta cuando le conté a un compañero periodista, nada 2.0, que más de un centenar de blogueros nos habíamos puesto de acuerdo para publicar un post sobre el Manifiesto de Abla. Y surgieron varias dudas: ¿son muchos o pocos? ¿respecto a qué, al total de blogs? ¿al total de profesionales sanitarios? ¿cuántas visitas pueden tener todos estos blogs? ¿cuáles son los blogs más antiguos? ¿y los más comentados? ¿los posts más compartidos? ¿quién hay detrás de cada uno de ellos (nombre, apellido, especialidad, lugar de trabajo)? Sería interesantísimo agrupar toda la información y opinática blogosférica en un portal web acreditado, parecido a los portales de prensa digital, donde las máquinas hicieran su trabajo de clasificación de la información, al mismo tiempo que especialistas en comunicación aportaran “el lado humano al proyecto”. Sería un poco como esto http://www.mktfan.com más un valor humano añadido. La blogosfera mirándose a sí misma y mostrándose al resto del mundo 2.0 y vistiéndose atractiva para las personas en general que busquen información relevante contrastada o como he comentado, periodistas que tengan la necesidad de encontrar nuevas fuentes de información.

¿Qué os parece esta idea? ¿Creéis que aportaría valor al trabajo de los blogueros?

Foto: la Wikisanidad es un excelente recurso para iniciarse en la salud 2.0

4 de noviembre de 2010

La transformación del poder a través de la comunicación


Citilab no está en California”. Así empezó ayer su conferencia el profesor Manel Castells en el Citilab de Cornellá. “Estoy muy orgulloso de este centro puntero y lo llevo con satisfacción allí donde voy, aunque muchos lo ubiquen en Silicon Valley”. Cornellá es una ciudad de tradición industrial, obrera, que ha abrazado la innovación y las nuevas tecnologías albergando un centro de estas características y que es un paradigma de la transformación social que estamos viviendo. Mejor lugar no podía escoger Castells para presentar la edición en catalán de su libro Comunicación y Poder, imprescindible para entender el ritmo frenético con el que se mueven las ciudades, las nuevas relaciones de poder, qué papel juega la comunicación y cómo nuestras mentes están cambiando y de esta forma propician movimientos sociales. Una conferencia y un libro que interesan a todos los que vemos que Internet está moldeando nuestro presente y nos damos cuenta del enorme potencial que tiene la sociedad. Castells fue hilvanando su conferencia de forma magistral, creciéndose cada vez que avanzaba el discurso, que evidentemente versaba sobre tres cuestiones fundamentales: la comunicación, el poder y las ideas.

El poder

La relación fundamental de la sociedad es el poder. Quien tiene el poder construye las instituciones en función de sus intereses. La relación de poder es la matriz, el código fuente de lo que ocurre en la sociedad.

El poder se ejerce entorno al control de la información y la comunicación porque es en las mentes donde reside el poder (p. ej. hoy día existe la idea que la felicidad es el consumo, debemos para ello ganar dinero y a través de esta idea construimos nuestras vidas). La adhesión a las ideas la mayoría de ocasiones se produce por resignación.

El poder también se basa en ocasiones en la capacidad de coerción. Aún así, cuanto más coercitivo es el poder, más débil es su potencia. El poder puede ser coercitivo o persuasivo y cuanto más invisible sea, más efectivo será.

Ideas
Para instalar ideas en las mentes de las personas usamos la comunicación, la actividad fundamental de la especie humana. A través de ella, nuestro cerebro activa las ideas neuronales. Las ideas pues, se forman en el espacio de la comunicación y por tanto, el poder se forma en el espacio de la comunicación.

Así pues, la transformación de la comunicación implica la transformación del poder.

Medios de comunicación y autocomunicación de masas

Existe actualmente una concentración de medios de comunicación. Los medios son el espacio donde se juegan todos los poderes. Pero el espacio de la comunicación está en plena transformación tecnológica. Se pasa de medios verticales a medios horizontales de comunicación (yo selecciono el mensaje, lo envío y organizo en redes horizontales). A esto denomina Castells “autocomunicación de masas”.

Cambio social

El cambio social se inicia implantando ideas en las mentes de las personas a través de la comunicación. La gente se organiza en sus propias redes, efecto decisivo en la formación de contrapoderes. Los ciudadanos ahora construyen sus formas de comunicación de forma autónoma.

Los movimientos sociales son conscientes de esta capacidad (por ej. el movimiento ecologista contra el cambio climático o antiglobalización, que en realidad es un movimiento por una globalización justa).

Nacen comunidades insurgentes voluntarias en momentos de indignación (mentiras del PP en el 11M cambiaron el voto en las elecciones españolas).

Las redes sociales con potencial de cambio nacen de grupos locales organizados (campaña de Obama).

Con todo, se está creando un nuevo espacio público. La clave es movilizar a la gente joven y a los que antes no se movilizaban.

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Hasta aquí el primer post sobre la conferencia de Castells, el siguiente será sobre ideas propias que surgieron después de escuchar sus palabras. ¡Espero que también os inspire a vosotros!

21 de octubre de 2010

VI Congreso de Periodismo Sanitario: el principio de algo nuevo


200 interesados en comunicación sobre temas de salud nos reunimos el pasado fin de semana en Oviedo en el VI Congreso de Periodismo Sanitario. La edición más concurrida, con más gente joven y de más variada procedencia y perfil.

Aunque la mayor parte del programa se cerró antes que entrara la nueva dirección de ANIS, la asociación organizadora, en esta edición se han empezado a vislumbrar con timidez ciertas novedades. A la pregunta que hacía en el anterior post de si por primera vez sería un Congreso 2.0 contesto que sí. Se habló de ello en muchas charlas incluída la inauguración. Aunque los twitteros asistentes activos hemos sido muy poquitos. Por desgracia, no había wifi en la sala, cosa que dificultaba la conexión. Aún me sigue sorprendiendo que en un foro de comunicadores haya una minoría de personas activas en las redes sociales. Pero estos guiños ya son un paso importante teniendo en cuenta cómo se hablaba de la “nueva comunicación” en el Congreso del año pasado en Madrid.

En general, he echado de menos que se trate en profundidad de la crisis del modelo empresarial de los medios de comunicación que ha llevado a la precariedad absoluta, telón de fondo de todos los miedos y recelos al cambio. Y sobre los nuevos modelos de comunicación que nacen ahora y cómo se reinventan los medios tradicionales. De cómo influyen los blogs y las redes sociales en el trabajo del periodista, cómo pueden colaborar para difundir de forma rigurosa y eficaz mensajes de salud.

Me gustó el debate generado, dentro y fuera de la sala, en el taller sobre gestión de booms informativos y en el taller sobre consejos para periodistas de medios y de gabinetes de comunicación. Los periodistas de medios insistieron en que los gabinetes deben conocer muy bien sus horarios y no presionar en exceso. Mayka Sánchez, periodista de El País, destacó que la química entre personas es indispensable y que ambos profesionales deben sintonizar hablando el idioma del periodismo. María Teresa Cortés, de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, recalcó que el rigor necesita tiempo, y que los periodistas que trabajan en medios deben ser conscientes que a veces es dificilísimo cumplir los plazos que piden. Se puso de manifesto que aunque se trata de profesionales con el mismo perfil, si trabajamos en uno u otro lugar parece como si estuviéramos a veces en mundos distintos. Al fin y al cabo, nada que no solucionen la escucha y la empatía.

La mesa de nuevos empleos en el 2.0 tuvo la función de abrir la puerta a este mundo a los periodistas que aún no se han lanzado a descubrirlo. Millán Berzosa comentó casos de empresas que están usando las redes sociales para crear comunidad entorno a la marca y se dedicó a desmontar algunos tópicos que funcionan como trabas para que algunas personas se aventuren a probar esta nueva tecnología, como por ejemplo, que no se trata de una cuestión de edad y que existen muchos periodistas que ante el paro que afecta la profesión, han encontrado nuevas formas de autoempleo. Según dijo luego Millán, muchos asistentes se interesaron después por su trabajo y sus conomientos en 2.0.

Si queréis ampliar información, os dejo algunos enlaces:








26 de agosto de 2010

Blogueros y periodistas


Hoy he leído esta entrevista y me ha parecido tremendamente clarificadora para desvelar las diferencias que existen entre los periodistas y los blogueros. Siguiendo el hilo de mi último post, sobre qué valor podemos aportar hoy día los periodistas, os propongo algunas reflexiones.

En los últimos años, los medios de comunicación, como ha ocurrido en muchos otros sectores, han mermado considerablemente la calidad de sus productos informativos para conseguir el máximo beneficio, pensando sólo en el presente y sin ser conscientes que estaban dinamitando su futuro inmediato. Casi todos vemos ejemplos de ello cada día. Aún es más flagrante en los medios digitales, que se han visto abocados a ofrecer sus contenidos de forma gratuita, guiándose hasta el suicidio.

En este contexto, los blogueros han ido ocupando algunos espacios que los medios de comunicación iban dejando libres: aportan el punto de vista del experto, se presentan sin trampa ni cartón frente a su audiencia, ofrecen información muy cercana al ciudadano, en la media que hablan de temas comunes que nos preocupan a todos y con un lenguaje directo, y ofrecen interacción y debate moderado con sus lectores. Todas ellas, funciones de las que se habían desprendido los medios de comunicación de masas. Pero... ¿es esta la situación ideal? es decir, ¿deben ser los blogueros quienes ocupen el espacio libre que por falta de calidad han dejado los medios? Mi respuesta es no porque no nos conviene para nada a los ciudadanos. Y el principal argumento es muy simple: los blogueros sólo hablan de lo que les apasiona y les motiva, pero en nuestro mundo hay muchísimas otras informaciones que deben ser cubiertas y que hacen que nuestra sociedad sea más justa, libre y democrática. Un bloguer escribe desde la pasión, un periodista también lo hace en muchas ocasiones pero otras muchas, como en todos los trabajos, debe ser profesional para informar sobre aspectos no tan atractivos. Y ahí va un ejemplo: un redactor de informativos de una emisora de radio local estará feliz un día porque le gusta mucho la cultura y le toca hacer un reportaje sobre una exposición de la ciudad. Pero otro día deberá ir al pleno de su ayuntamiento para hacer una crónica de lo que allí ha acontecido, no le gustará tanto, pero deberá ser igual de profesional en ambas situaciones. Hay temas, como puede ser un pleno, que son de lo más aburridos (no creo que haya demasiados blogueros que los cubran, por no decir ninguno) pero que son información básica para vertebrar la vida social, en este caso, de un municipio.

Otro aspecto importante que da valor al trabajo de los periodistas es el trabajo en grupo, en una redacción. La teoría del periodismo te la enseñan en la facultad pero el nuestro es un oficio que en gran medida mejora por aprender de los que más saben, que son los que llevan más años ejerciéndolo. El trabajo transgeneracional hace ricas, relevantes y útiles las piezas informativas. Un bloguer puede trabajar también con otros bloguers, pero no alcanzará el nivel máximo de cooperación y experiencia que proporciona una redacción.

La calidad de la información es algo tan relevante que todos, como ciudadanos, deberíamos reivindicar. Cuando cierran un medio de comunicación o mantienen una emisora de radio municipal por pura fachada nos están estafando. Y además, cuando esto ocurre, no suelen ocupar primeras páginas de periódicos ni abren informativos. Nos timan de la misma forma que lo hacen manteniendo un centro de salud en condiciones pésimas.

El poder está pues en cada uno de nosotros de decidir qué tipo de información consumimos, premiando a los medios que llevan un buen camino y valorando el trabajo que hay detrás. Si leemos basura, la estamos esparciendo, y estamos mermando nuestra capacidad de decisión y en última instancia, nuestra libertad. La crisis de los medios, como la del sistema sanitario, es cosa de todos y así deberían verlo todas las personas. Los blogueros son ya fuentes interesantísimas de información e intercambio de ideas pero no olvidemos que no son suficientes para manternos informados en el mundo tan complejo en el que vivimos, donde a veces lo más relevante está muy oculto y sólo puede ser descubierto por periodistas profesionales que viven y ejercen con profesionalidad su trabajo durante años.

Si pensabáis leer un post sobre la guerra entre blogueros y periodistas os habré decepcionado. Este debate es sólo una cortina de humo que no nos deja ver el auténtico problema: hoy día escasea la información de calidad, esto repercute muchísimo en nuestras vidas y los que deberían tomar cartas en el asunto siguen mirando hacia otro lado.
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