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18 de junio de 2013

Trabajo colaborativo en un mundo de depredación

Cazador cazado
Internet, y especialmente las herramientas 2.0, es un entorno diseñado para realizar el trabajo colaborativo. Tenemos infinidad de recursos ¡gratutitos! a nuestro alcance pero... ¿hay alguno al que le hayamos sacado provecho? En un momento determinado nos dio la fiebre de usarlo todo para hacer un montón de cosas súper chulas pero... ¿alguna prosperó? ¿Os habéis hastiado -como me ocurre a veces a mi- de compartir, comentar, escribir para que finalmente quede en pantalla perdida?

Al fin y al cabo, vivimos en un mundo en el que la depredación, como dice Joseba Achotegui en este artículo está a la orden del día: "Esta perspectiva darwinista, centrada en la competición, tiende a ver enemigos por todas partes: bacterias, virus... Cuando no es así". La naturaleza nos enseña que es mucho más rica en relaciones, pero se han empeñado en hacernos creer que esta perspectiva es la única que funciona para conseguir resultados. Podríamos dedicar horas a clasificar los distintos puestos de responsabilidad que pueden existir, por ejemplo, en cualquier organización jerárquica, pero la misma jerarquía es, en esencia:

El cazador y la presa
Quien decide y quien ejecuta
Quien se cuelga medallas y quien trabaja en la sombra
Quien esconde información y la usa solo para sus propios intereres y quien la comparte
Quien nunca comete errores y quien paga siempre los platos rotos

¿Os sorprende que con este sistema basado en la ley del más fuerte estemos sumergidos en una crisis? A mi no. En unos meses quizá nos digan que hemos salido de la crisis, que España se empieza a recuperar, ¿pero acaso será cierto? Permitidme una pequeña concesión, emplearé un tono agorero: Con todo, llegará un día en el que este sistema depredador consumirá todos los recursos del Planeta y nos encontraremos en una encrucijada: "O cambias o te cambio", nos dirá nuestra querida casa. Y entonces quizá será el momento de echar mano del sistema de trabajo colaborativo y de nuevas formas de organización social más sostenibles. Mientras tanto, algunos brindan con el último vino del festín.


6 de junio de 2012

Entrevista cruzada a Lucy y Miguelón

Ilustración de Azahara Herrero del blog de Lucy y Miguelón

Los Follow Friday aún son útiles. Hace unas semanas, uno de América Valenzuela me sirvió para conocer a Lucy y Miguelón. Exploré un poco sus perfiles y al poco tiempo empecé a seguirles. En ese momento se convirtieron en los follows más peludos que he hecho desde que tengo cuenta en Twitter. Compartí con ellos este post que escribí el mes pasado y Lucy me contestó:
Sentí curiosidad por conocerles más, saber sobre sus orígenes y qué hacen ahora en el Museo de la Evolución Humana, así que les propuse una entrevista cruzada. Preparaos para viajar muy lejos en el tiempo, 3,2 millones de años atrás, pararnos también hace 500.000 años y descubrir a través de las palabras de Lucy y Miguelón cómo el pasado se encuentra con el presente para ayudarnos a reconstruir nuestra huella en el mundo.

- ¿Dónde y cuándo naciste?

Lucy

Lucy: Nací en África, en lo que hoy llamáis Etiopía, hace aproximadamente 3,2 millones de años. Eso es lo que mis huesos les han contado a los sapiens, ya que nosotros no teníamos un sistema para medir el tiempo.  

Miguelón
Miguelón: En torno a hace 500.000 años en la sierra de Atapuerca, un paraje idílico entonces, con lagos y tiempo mediterráneo.

- ¿Quiénes fueron tus papás? ¿Cómo eran? 

L: Ambos eran Australopithecus afarensis, como yo. Mi madre era parecida a mí, medía en torno a 1,10m y de complexión delgada (unos 30 kg). Mi padre, en cambio, era bastante más alto y fuerte (1,40m). También tengo unos padres sapiens, o así considero yo a los seres humanos que descubrieron mis restos y me dieron nombre. Los paleoantropólogos estadounidenses Donald Johanson y Tom Gray que me encontraron en 1974 y me dieron el nombre de Lucy que tanto me gusta.

M: Grandes y fuertes, corpulentos también, a mi madre no le fue difícil dar a luz a los numerosos hermanos, ya que su pelvis era mucho más grandes que las hembras sapiens actuales. Si hablas de mis ‘padres’ en la cadena evolutiva, ahora mismo estoy sufriendo una crisis de identidad, y no sé exactamente a qué linaje pertenezco.

- ¿Cuál es tu primer recuerdo?

L: Ha pasado mucho tiempo desde entonces pero mi primer recuerdo es estar sentada junto a mi madre y verla escarbando la tierra para encontrar alimento, probablemente alguna raíz o tubérculo que luego compartió conmigo. Yo aprendí de ella a conseguir alimentos en los momentos difíciles como la estación seca, cuando los recursos escaseaban. 

M: Quizá sea el de mi padre tallando bifaces para cortar la carne de caza.

- ¿Cuál es la comida que más te gusta?

L: Yo soy herbívora, creo que ahora lo llamáis ser vegetariano. Mi alimento favorito son los frutos, no puedo decir que no a una macedonia. Hace poco Miguelón os contó algunos de nuestros platos favoritos en la galería, en mi caso, además de la macedonia, mis favoritos son la ensalada de hojas de acacia o las virutas de mandioca.

M: Los bisontes, sin duda. Sin embargo, ahora en la galería de los homínidos del Museo estoy aprendiendo unos menús increíbles, los he contado en el blog.

- De todas las cosas que haces, ¿con cuál disfrutas más?

L: Lo que más me gusta de mi vida actual en el Museo de la Evolución Humana es aprender cosas de los sapiens que nos visitan y de mis compañeros en la galería. Es apasionante descubrir cosas sobre la evolución humana y en el Museo cada día aprendo algo nuevo. Todos nos llevamos muy bien y lo pasamos en grande, y por supuesto, adoro los chill out que organizamos los lunes en la galería cuando el Museo cierra. Solo a veces, justo antes de anochecer, echo un poco de menos la sabana africana con sus sonidos, olores y colores. 

M: Conversar me encanta, aunque no sé si los sapiens entenderíais nuestro lenguaje. Cazar -eso sí, para sobrevivir- y tallar.

- ¿Qué estabas haciendo justo antes de esta entrevista?

L: El Museo acaba de cerrar, así que he ido a curiosear la nueva exposición sobre Darwin, que aún no había podido ver completamente. Mientras tenemos visitas nos portamos bien y estamos quietecitos en la galería, así que aprovecho cuando el Museo cierra para hacer mis pequeñas excursiones. Ese tal Darwin me parece un ser humano fascinante y me llama enormemente la atención su larga barba blanca. Miguelón ya me ha explicado que les crece a los sapiens más listos. 

M: Atender visitantes en el Museo de la Evolución y tuiteando.

- El Museo y Twitter te ha permitido conocer a algunos sapiens ¿qué piensas de nosotros?

L: Aprendo mucho de los sapiens. A cambio, yo les cuento cosas sobre mi forma de vida y la de nuestros primos, los primates modernos. Tenemos muchas cosas en común con ellos. Al fin y al cabo, son los parientes vivos más cercanos del hombre. Aún estoy aprendiendo, pero gracias a los sapiens que trabajan en el Museo y a Miguelón he empezado a usar Twitter y debo decir que me encanta. Al principio me asustaba un poco, pero descubrí que el heidelbergensis tenía razón y los sapiens sois encantadores. Sé que a veces pensáis que vuestra especie es egoísta y destructiva, pero no es solo así, la evolución también ha hecho que seáis sociables, cariñosos, generosos y amigables. Vuestro lenguaje y la capacidad de abstracción os ha permitido, por ejemplo, que sintáis afecto por un amigo en Twitter al que jamás habéis visto. Vivir en grupo ha propiciado que os ayudéis para sobrevivir, no lo olvidéis nunca. 

M: Son encantadores, sobre todo las sapiens, y hemos creado una tribu, que es genial. Ahora bien, se tendrían que preocupar un poco más por el medio ambiente y también ser más solidarios, como lo fuimos nosotros.

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Creo firmemente que para que la ciencia llegue al gran público y se impregne en nuestra vida cotidiana hay que seguir inventando nuevas formas de comunicación. Hace unos días escribí esto que va en este línea y justo después, (¿casualidad? ¿sincronicidad?) conocí esta historia.

El Museo de la Evolución tiene una cuenta de Twitter corporativa, que usa un tono institucional, mientras que Lucy y Miguelón aportan frescura e interacción no solo con las personas que solo les conocemos a través de Twitter y somos potenciales visitantes, también con las que ya han ido al museo y han tenido la oportunidad de conocerles.

Os dejo con el blog de Lucy y Miguelón http://elblogdemiguelonylucy.com y espero que también con el gusanillo de probar, crear y disfrutar haciendo y divulgando ciencia.

27 de abril de 2012

El sapiens que lo arrasa todo se enfrenta al mayor reto de su existencia

El pelirrojo orangután por Alice Rosen
Vía la organización Orangutan Outreach leo este artículo  donde cuentan que la selva indonesia se encuentra en grave peligro por el incremento de las plantaciones de aceite de palma para producir combustible biodiesel para automóviles y camiones de Europa y otros lugares. Una de las especies animales más afectadas es el orangután, un pariente cercano apacible y tranquilo. Hay alrededor de 6.600 orangutanes en la isla indonesia de Sumatra, pero más de dos tercios de la isla han sido fragmentados por explotaciones de empresas que se dedican a arrasar la selva para explotar el aceite de palma.

A continuación leo esta nota de prensa del Institut Català de Paleontologia donde se explica que nuestra especie, el homo sapiens, podría haber provocado un genocidio neandertal consiguiendo extinguir a esta especie. "Así, -dicen en la nota- los neandertales fueron parte de los grandes mamíferos potencialmente perseguidos como presas para nuestra especie, del mismo modo que, históricamente, aún lo son los orangutanes, los gorilas y los chimpancés, todos ellos miembros de nuestra propia familia taxonómica". Aquí he encontrado la respuesta. Como primates "carnívoros territoriales y sociales" que somos, nos hemos dedicado a perseguir de forma directa o indirecta hasta la aniquilación a quienes nos hemos ido encontrando por el camino y podían poner en peligro nuestros dominios.
Yo misma si hubiera sido Neandertal

Arrasamos hábitats, rompemos equilibrios naturales, borramos la biodiversidad de nuestro planeta. Muchos de nosotros lo siguen haciendo mientras la otra inmensa mayoría hace la vista gorda. Nuestro origen nos empuja a seguir estas conductas. Entonces ¿todo está perdido? ¿podríamos vivir en harmonía con el resto de especies de este Planeta? Eudald Carbonell sentencia que el homo sapiens se enfrenta ahora a un gran reto. Según el paleontólogo existe una incipiente conciencia crítica de especie. En este artículo del año 2010 dice que en el futuro ve crisis sistémicas (¿os suena?), que la humanidad será incapaz de reaccionar ante una aceleración producida por la revolución científica y colapsará. Ojo que "un 15 por ciento o más de nuestra especie podría pagar con su vida la continuidad evolutiva del sistema". "Es posible que esta gran sacudida ayude a la humanidad a generar conciencia de especie cualitativa, que haga de la capacidad y eficiencia biolótica, ecológica y económica la constante futura de la evolución consciente y responsable, por primera vez en la historia de la evolución de los organismos del planeta".

Hoy, más que nunca, depende de nosotros dar un giro a esta situación, coger las riendas de nuestra propia evolución a través de la conciencia de especie. Estoy convencida de que cada vez somos más los que creemos que si no lo hacemos, está en juego nuestra propia supervivencia. El homo sapiens se encuentra entre las cuerdas. O abandona su condición de territorial o terminará desapareciendo. Ya no es solamente un tema de sensibilidad o de ser más o menos hippie, se trata de nuestra vida y sobre todo de las que están en camino.

Cierro este post con el documental Green, que vi hace casi 2 años en el FICMA (Festival Internacional de Cine de Medio Ambiente de Barcelona). Es un dramático viaje de un orangután afectado por la deforestación, pero también disfrutaréis del esplendor de la selva indonesia, sin música ni voz, ni efectos añadidos. Entenderéis el negocio de las plantaciones de aceite de palma y veréis quienes están detrás. Quizá os ayude, como a mi, a ir tejiendo un entramado de ideas que nos permitan avanzar en el camino de la conciencia de especie.

 

20 de julio de 2011

El chiringuito de la especialización

Foto de Daquella manera

Los periodistas dicen a su audiencia que le ofrece la información estructurada en secciones y áreas diferenciadas para que sepa dónde ir a buscar la información que más le interesa: a ti, que eres sensible con el medio ambiente, te programo un espacio de 20 minutos a las 7 de la tarde dedicado íntegramente a este tema. Y a ti, que te encanta la moda, te ofrezco un canal 24 horas. Además, en el periódico en papel tienes toda la información ordenada en distintas áreas, que siempre son las mismas, y que te puedes saltar si, por ejemplo, no te interesan los Deportes.

En realidad, a los periodistas nos ha ido muy bien separar en secciones para organizar las redacciones. También para llenar espacios radiofónicos y televisivos sin necesidad de pensar cada día cosas distintas para ofrecer a la audiencia. Pero, principalmente, veo 3 obstáculos que dificultan la difusión de la información especializada sobre los temas de la ciencia o el medio ambiente, derivados de este tipo de organización:

- Temas buenos que nunca llegan a portada y por tanto, no son leídos por una importante masa crítica. En salud, por ejemplo, si tenemos un tema muy bueno es muy difícil que salga en portada (a no ser que se trate de una alerta o un escándolo) y por tanto, casi siempre está relegado a su espacio segmentado y especializado.

- Temáticas de primera y segunda clase. Ciencia y medio ambiente suelen estar relegados a microespacios en televisión o formar parte de macrosecciones cajón de sastre en los periódicos en papel (Sociedad, Tendencias, Cosas de la Vida...).

- Temas transversales que no encajan en ningún lugar y que por este motivo, pueden ser descartados. Y es que cada vez resulta más difícil catalogar informaciones que pueden tener un pie en política y otro en salud.

Por eso, cuando una información especializada "conquista" un espacio considerado generalista o generalmente ocupado por otro tipo de informaciones, se consigue un gran hito, porque puedes llegar no sólo a los convencidos. Por este motivo, organizaciones que emiten información sobre áreas que no son consideradas prioritarias en los medios de comunicación convencionales, se esfuerzan en llegar a espacios tradicionalmente ocupados por otro tipo de información. Pero lo cierto es que la mayoría de veces son ignoradas y sólo lo consiguen cuando van ligadas a un escándalo.

Aún así, ahora los medios sociales permiten a organizaciones que emiten información muy concreta, interactuar y comunicarse con sus stakeholders, y precisamente a través de éstos, conseguir llegar allí donde los medios de comunicación de masas les cerraron el paso y así romper, de vez en cuando, con el chiringuito de la especialización.

22 de mayo de 2011

¡Aleluya!

Estos días he mirado entre atónita y feliz, emocionada y un pelín desorientada cómo ha ido sucediendo la #spanishrevolution. Lo primero que se me ocurre al escribir este post es un ¡Aleluya!




Hemos llevado la utopía a las calles, la conversación a las plazas, hemos demostrado que podemos movilizarnos, que amamos nuestro presente y pensamos en el futuro y en el de nuestros hijos, en definitiva, que aún hay esperanza

La #acampadaBCN el pasado miércoles

He vivido una especie de deja vu. Me han venido a la mente las conversaciones que he ido teniendo estos últimos dos años con personas que he conocido a través de la redes sociales, he recordado tweets y conversaciones al hilo de Facebook y he leído en pancartas de Sol y Plaza Cataluña ideas que iban volando por las redes hace meses. Todo ello ha sido trasladado a la calle y acercado a personas ajenas aún al mundo 2.0 (de todas las edades), que han ido enriqueciendo los mensajes. La revolución era latente en Internet y finalmente ha tomado las plazas.

España ya no es un país que invita a huir despavorido. Es un lugar donde empieza a renacer la esperanza de construir entre todos un modelo de sociedad que sea más justo y equitativo e inspire (por qué no) a otras democracias.  

He leído propuestas variopintas, unas me gustan más que otras (imposible estar de acuerdo en todo) pero se está gestando algo muy importante: las conciencias se han unido y están pidiendo a gritos ser escuchadas. Un mundo nuevo hace tiempo está despertando y ahora muchas personas lo ponen de manifiesto en las calles. 

La palabra clave: "escuchar". Queremos que los gobiernos, las empresas y las instituciones con capacidad de decisión nos tengan en cuenta, que no decidan a nuestras espaldas. Es así de fácil y difícil a la vez. No sólo queremos que lo hagan "de fachada", queremos que nos lo demuestren. Por nuestra parte, también deberemos ser cada día más responsables con nuestras acciones y conscientes de las decisiones que vamos tomando en nuestra vida.

Bajo mi punto de vista, se trata de aceptar sin resistencias la llegada de un mundo nuevo. De apartar los viejos problemas para pensar en los nuevos, no perder energía pensando en debates estériles que no nos llevan a ningún lugar. Simplificar, facilitar, cooperar

14 de septiembre de 2010

El cambio climático es inevitable, debemos adaptarnos a ello

Esta rotunda afirmación del científico James Lovelock nos puede parecer catastrofista de entrada, pero él mismo se define como todo lo contrario. Hoy el profesor Lovelock, el creador de una de las teorías científicas más rompedoras del siglo XX, ha pronunciado una conferencia en Barcelona y ha puesto de manifiesto que a sus 91 años conserva una brillante lucidez. No podemos hacer nada a corto plazo que frene el cambio climático, es más, este cambio se produciría igualmente (nosotros lo estamos acelerando), y en lo que debe focalizarse ahora la humanidad es en adaptarse a esta nueva situación. Para ello es importante que nuestra inteligencia se dedique a crear para salvarnos de una futura hecatombe. Porque vale la pena que sigamos poblando este planeta, como especie inteligente que somos (única conocida hasta la fecha), con nuestros defectos y virtudes . Bella reflexión que nos anima a seguir adelante en la lucha por nuestra supervivencia.

Lovelock hoy nos ha salvado de toda culpa. Nos ha dicho que el cambio hacia las sociedades industrializadas, que comportó un aumento de la emisión de CO2 ha sido un paso necesario en nuestra evolución. Las energías renovables (dice que en Alemania producen más CO2 que las convencionales) y una mayor concienciación por parte de la población son importantes, pero no frenarán este proceso. No es momento de mirar atrás, de cargar con el pasado. Ahora el reto es plantearse un futuro incierto, de grandes migraciones por motivo del clima, de nuevas enfermedades... Lovelock es como un dios que nos concede el perdón. Pero que a la vez nos abre la puerta a los años venideros, que hay que verlos como el reto más importante al que nos hemos afrontado jamás. ¿La ciencia será capaz de salvarnos? ¿Podremos saltarnos la parcelación científica y trabajar de forma colaborativa?

Entonces, ¿cómo creéis que debería enfocarse la comunicación por la sostenibilidad y el futuro de nuestro planeta? Lovelock nos dice que huyamos de teorías catastrofistas fundamentadas por lobbies poderosos. Fomentemos una cultura positiva de cambio y colaboración. Quizá el miedo sirvió en un tiempo determinado, para dar la primera señal de alerta, pero ahora hay que evolucionar hacia otros enfoques.

He seguido su conferencia vía streaming y me he quedado con las ganas de hacerle una pregunta: Lovelock dice que si nos integráramos en los mecanismos de funcionamiento de la Tierra, como casi todas las especies, podríamos hacer un planeta inteligente. ¿Será la humanidad capaz de entender nuestra conexión con Gaya y fluir con la naturaleza para que el clima se adapte a nuestra vida?

Nuestros antepasados tenían un gran respeto por la naturaleza y eso les proporcionó su supervivencia durante años... ¿debemos volver atrás o la ciencia será nuestra salvación en los próximos años? Creo que la clave está en poner este debate en un lugar privilegiado en las agendas políticas y de nuestra vida diaria.

Finalmente, en la forma, me ha gustado la exposición de Lovelock porque demuestra que la ciencia puede interesar a todas las personas, que se puede ser revolucionario y comprometido siendo a la vez educado y correcto y que sobre todo en nuestro país, tenemos mucho camino por recorrer en cuanto a cómo divulgamos la ciencia.

Si queréis seguir leyendo sobre el tema, no os perdáis la entrevista que ha publicado hoy El Periódico y también podéis entrar en Twitter y seguir el hashtag de la retransmisión en vivo de la conferencia.

30 de mayo de 2010

Cine “necesario y saludable”


Un chico de Cambodja lucha contra el envenenamiento con arsénico y sueña con ser una estrella del karaoke. Alba y Núria, dos chicas invidentes, cumplen su sueño de viajar a la Índia para ayudar a los demás. En una pequeña población China, 50 mil personas desmantelan residuos electrónicos usando métodos primitivos... el nexo común entre todas estas historias se producirá esta semana, en la gran pantalla, en el Festival Internacional de Cine de Medio Ambiente (FICMA), que empieza este martes, por primera vez después de 16 años, en Barcelona.

Son 3 esbozos del total de 24 documentales que en esta 17 edición competirán por el Sol de Oro del Festival. Se proyectarán del 1 al 6 de junio en los cines Alexandra de Barcelona pero además, como novedad, este año también se podrán ver a través de Internet. Para ello, han creado una Sala Virtual, accesible desde http://www.ficma.com/, que esperan sea una “alternativa y ejemplo para que otros festivales del mundo sigan este camino”.

Pero el FICMA no termina aquí. También hay premio para el mejor cortometraje (se podrán ver en el FNAC El Triangle y la Casa América) y la Fábrica del Sol. Es la constancia y el compromiso de llevar casi 17 años defendiendo la idea de que “más que un festival, es un servicio público necesario y comprometido”. Es un ofrecimiento a dejar de lado por un rato nuestra rutina diaria, y llegar hasta el punto quizá de desestabilizar un poco nuestra mente para así mantener un sano equilibrio mental.

El FICMA es este año más internacional que nunca, ya que los documentales podrán verse a través de la Sala Virtual. Quizá sea porque este año es más necesario que nunca.

Cierro con unas palabras de los organizadores:

“El FICMA ha dado sus primeros pasos como un proyecto preocupante y molesto para algunos; necesario y saludable para otros. Con los años y su andadura, se fue haciendo una realidad internacionalmente reconocida y referenciada. Hoy en los umbrales de las dos décadas de su nacimiento, podríamos decir que el FICMA es más que una realidad: es un servicio público necesario y comprometido”.

6 de mayo de 2010

Mi compra saludable sostenible


Me pregunto hasta qué punto soy consciente de las pequeñas cosas que puedo hacer para cuidar nuestra casita azul, y en consecuencia mi salud y la de los que me rodean. Ahí va una receta:

- 15 minutos de tiempo.

- Un paseo por un mercado cercano a casa.

- Fluir en una pequeña conversación.

Cada vez son más numerosas las fruterías y verdulerías en los pueblos y ciudades. Pero a la vez, a medida que aumentan en número, disminuyen estrepitosamente en calidad. Todo sabe a lo mismo: a nada. Busqué opciones de cajas de fruta y verdura ecológica que te envían a casa cada cierto tiempo, pero lo desestimé por problemas logísticos.

Llevaba ya cierto tiempo fijada en este tema, hasta que un día entré en el mercado del pueblo vecino y me llamó la atención una parada pequeñita que tenía carteles de “Cosecha propia”. Compré piezas de distintas frutas y verduras y le pregunté al señor dónde estaba su huerto. Y cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que estaba al ladito de mi casa. Así que ahora, cuando llego del trabajo, veo cómo maduran las berenjenas y judías y sé cuándo estarán ricas para ir a comprarlas. Además son berenjenas que saben a berenjenas y judías que saben a judías.

Esta es mi compra saludable sostenible: menos contaminación en el transporte de alimentos, mayores beneficios para el productor, y en consecuencia, para la zona donde vivo, y un sabor inigualable que imagino tendrá algo que ver con el aporte de vitaminas. Muy bonito todo… sólo me acecha una duda: ¿hasta cuándo podrá mantener el señor su huertecito frente la presión urbanística?

¡Disfrutémoslo mientras dure!
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Basada en una obra en micolumpio.blogspot.com.