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13 de junio de 2017

La difuminación de las fronteras en comunicación

Alguien dijo una vez que no había que poner puertas al campo pero...
Parece increíble que después de tantos años sigamos hablando de crisis en el periodismo. Aún así todo este tiempo no ha pasado en balde: Tenemos claro que lo que está en crisis es un modelo de periodismo, el que afecta a los medios tradicionales y de forma más específica a la prensa escrita. En el ojo del huracán de esta transformación tenemos la digitalización que sigue haciendo de las suyas, dándole vueltas a todo y dejándolo casi todo patas arriba.

Mientras recorremos este camino hay algo que está cambiando y mucho, y es la difuminación de fronteras y la hibridación. Existe una mezcla entre información y publicidad, verdad o mentira, opinión con fundamento o habladuría. Se hacen falsos documentales y otros documentales se editan utilizando recursos que se solían utilizar en ficción. En medio de esta niebla el que gana la partida es aquel que consigue captar la atención del público y lanzar mensajes nítidos y bien definidos que resulten creíbles y que a la vez impacten emocionalmente a las audiencias. El periodismo se concibe como un producto de marketing para lograr sobrevivir económicamente y por otro lado el sector del marketing y la publicidad está lleno de profesionales periodistas que, buscando una nueva oportunidad laboral, acaban produciendo y escribiendo historias para spots que se empaquetan y se presentan como minidocumentales y cortometrajes.

Mientras se trabaja por encontrar nuevas maneras de contar historias reales que valgan la pena, nos encontramos en pleno proceso de mestizaje.

Una decena atrás el contenido publicitario y el contenido periodístico estaban bastante bien delimitados en los medios de comunicación. Si bien es cierto que desde las relaciones públicas se podía influenciar en lo que los periodistas llevaban a noticia, había un sistema conocido por todos que justificaba que la información periodística fuera tal. Del mismo modo, la profesión periodística se construyó en base a unos postulados popularmente conocidos, uno de ellos, quizá el más relevante, es la obligatoriedad de contrastar la información. Esto hacía que, por lo general, existieran unas reglas del juego claras que permitían denunciar en caso que no se cumplieran. Hoy todo esto se está volviendo muy complejo, sobre todo para las personas que no trabajan en el sector de la comunicación.

Los medios más conocidos, desesperados por tocar con los dedos la rentabilidad de antaño ya se permiten la licencia de publicar contenido de origen publicitario sin indicar que lo es. Los nuevos medios digitales están luchando duro para hacerse un hueco en la rutina diaria de un nuevo usuario más joven que consulta la información desde sus teléfonos móviles, lo que les obliga a competir con mensajería instantánea o redes sociales. Y luego tenemos a los blogs, unos clásicos ya, algunos han conseguido enorme influencia. Ahí cada blogger pone sus propias reglas del juego y eso aporta una grandísima complejidad al asunto. ¿Estará ese blogger pagado por alguna marca? ¿Cómo podemos saber que lo que cuenta es cierto?

Al fin nos encontramos con las personas, esas a quienes a veces los periodistas ponemos cara. Esas personas que cada vez consultan más información en Internet, una información cada vez más sesgada debido a que los algoritmos nos suelen mostrar aquello que más "nos gusta". Es ahí donde el periodismo se hace marketing y busca sus nichos de mercado para conseguir audiencias fidelizadas que proporcionen engagement. Pero, como medios, como periodistas, como bloggers, ¿cuál es el nivel de honestidad que tenemos con ellas? ¿No estaremos dejando de lado la capacidad de revelar nuevas realidades a las personas, de sorprender, de acercar posturas? ¿De ponernos a un lado para que sean las historias las que hablen? ¿No estaremos contribuyendo de esta forma a los cada vez más altos niveles de sectarismo e intolerancia que hay en nuestra sociedad?

20 de septiembre de 2015

"Clave K", House of Cards a la catalana


¿Os imagináis trasladar la trama de la serie House of Cards a Cataluña y la situáis en los años 80? Este parece ser el ejercicio literario que ha hecho la autora del libro "Clave K", Margarita Rivière, quien falleció poco después de publicar esta novela. Pero no, no se inspiró en esta serie de superéxito. Inició su trabajo hace 15 años cuando alguien le encargó que escribiera sobre la transición en Cataluña. Podemos imaginar que los sucesos que fue desentrañando fueron tan kafkianos que no le permitieron escribir un ensayo, el género literario con el que solía trabajar la periodista. Según ella misma cuenta, la novela le permitió escribir con mayor libertad y llegar a describir mejor la realidad de una etapa muy concreta de la historia de Cataluña.

Hay muy poco escrito sobre la publicación de esta novela, y esto me llamó mucho la atención. Decidí leerla después de constatar que ninguna editorial se atrevió a publicarla hasta ahora. Pero... ahora que ya sabemos que el Molt Honorable quizá no lo era tanto, ¿qué otras claves podía plantear una novela sobre la "época dorada" de nuestro President? Pues muchas, y van más allá de la política.

"Clave K" es una novela que hace un retrato crítico de la construcción de la catalanidad, de lo que representa ser catalán en una sociedad occidental y moderna que en los 80 luchaba a marchas forzadas por desvincularse del franquismo pero que a su vez se le escapaban tics de dictadura. Margarita nos pone un espejo a los catalanes para que veamos nuestros defectos y de esta forma podamos lamernos las heridas. Pero no se queda ahí. La novela es un retrato del Poder con mayúsculas. Del efecto opiáceo que ejerce sobre el Pueblo y de la mafia que lo rodea. De cómo hemos ido construyendo un exceso de confianza en los que nos gobiernan creando un pensamiento único y políticamente correcto que nos ha mantenido anestesiados.

Es un libro que se lee muy rápido a pesar de ser complejo. Una pena que Margarita justo nos haya fallecido ahora, dejando tantas incógnitas (¿cuánto de verdad hay en este libro?). Pero al fin y al cabo qué más da. El relato que Margarita hace es creíble y universal. Y muy políticamente Incorrecto.


25 de marzo de 2014

¿Tú de qué extremo eres?

¡Hola! Desde un extremo. Foto de txindoki

Cualquier mensaje con engagement, reciclado de algún escritor trasnochado, puede transformarse en toda una filosofía de vida si la publica un influencer, siempre que antes haya pasado por algún filtro de Instagram y se le hayan aplicado los hashtags correspondientes. Cuando los gurús de la tecnología empezaron a hablar de un futuro en el que sería posible personalizar la información no imaginé que eso en realidad significaba: Escoja usted lo que más le convenga, quédese siempre con lo que más le convenza y elévelo a la categoría de religión.

Las opiniones elevadas a religión en Internet se transforman en una arma muy potente para lograr visibilidad y hacer banderas, apologías, posts e, incluso, camisetas. Las opiniones se plasman en mandamientos y el que tiene mejor gracia en contarlos gana más retuits, likes y comentarios. Incluso este post, que pretende criticar la polarización de las opiniones, se está convirtiendo en un texto reivindicativo que busca que se calienten los comentarios a favor y en contra.

Grupos de influencers que opinan igual se encuentran en foros, redes sociales y quedadas presenciales para corroborar que lo que piensan es ciencia y lo que la ciencia dice parece corroborar cada uno de sus pensamientos. La información, entendida como materia prima a través de la que las personas se crean una opinión para argumentar con los demás, es un tesoro cada vez más difícil de localizar. ¿Quién está dispuesto a pagar la información de calidad? ¿Qué periodista trabajará simplemente por amor a la profesión información básica para la ciudadanía? Todo un rompecabecas del que siguen faltando piezas.

Los bloggers a veces hacen de periodistas de medios, los periodistas de medios hacen de bloggers. Los tradicionales géneros periodísticos se fusionan, se entrelazan y acaban difuminándose en algo híbrido sobre lo que es difícil discernir su fiabilidad.

Los emisores de información (sean personas, empresas, instituciones, marcas...) se clasifican en dos únicas categorías: "Buenos" o "malos" en función del latigazo provocado por la última horda de "internautas" cabreados o de fans entregados a la causa.

Hoy, cuando firmas una petición online, escribes un tuit o un post en tu perfil de Facebook, debes tener en cuenta que tal o cual idea podrá ser llevada hacia un extremo: Si publicas sobre animales corres el peligro de convertirte de la liga por la defensa de los animales, si publicas sobre un partido político, automáticamente estarás votándolo las siguientes elecciones.

Con todo, siendo consciente que he llegado a polarizar en este post a los que polarizan y a los que intentan no hacerlo, ¿tú de que lado estás?

5 de febrero de 2014

Rompiendo el hielo con Francesc Boix


Son ya muchas semanas sin acercarme por aquí. Alguien ha llegado a preguntarme si me ocurría algo, si todo iba bien. Y sí, por suerte estoy viva y sana. Debo confesar que el motivo de todo este tiempo sin publicar no ha sido un olvido, es más: No ha pasado semana sin acordarme de lo abandonado que tenía el blog. A pesar de acordarme de él, he puesto distancia entre medio. En realidad no me atrevía ni a entrar a ver en qué condiciones lo había abandonado. Durante todo el tiempo he preferido no verlo para conservar la certeza de que cuando regresara (porque sabes que tarde o temprano lo harás) todo volvería a ser igual, como cuando entraba aquí y me dejaba llevar durante algunas horas. ¿Y sabéis qué es lo peor de todo? El hielo que va acumulándose y rompiendo en mil pedazos las ideas, ese hielo que hace que cada vez que piensas en un tema sobre el que postear sientas estremecimiento y escalofríos. Hielo que resquebraja la determinación y te hace pensar que no hay nada que haga que merezca la pena volver.

Al fin hoy me he decido a pegar saltos encima de la placa de hielo cogida de la mano de una persona muy especial: Francesc Boix, un fotoperiodista superviviente del campo de exterminio de Mauthausen que ha pasado a la historia por ser el único español que declaró en el proceso de Nuremberg. Después de descubrir su historia viendo este documental que os recomiendo, me parece que es la persona idónea para ayudarme a romper y fundir el hielo. Su pasión -la fotografía- le dotó de un importante carisma entre sus compañeros y le propició un trato de favor por parte de los nazis del campo de concentración. En el infierno Boix vivía el presente esmerándose en pasar cada uno de los días de la mejor forma posible y ayudar a sus compatriotas. Para muchos no existía el presente y menos aún el futuro. Pero él tuvo la visión de ver que aquello no podría durar siempre, paso indispensable para convertirse en una pieza clave cuando terminó la guerra: Un sofisticado plan diseñado por un grupo de personas lideradas por él consiguió salvar los negativos del horror y servir de prueba para condenar a los verdugos.

La sonrisa diáfana de Francesc me dice que todo, tarde o temprano, termina llegando. Que es trabajo de las personas honradas dedicarse a vivir la vida con esmero y sólo así cuando llega el momento se está preparado.

7 de mayo de 2013

El maldito efecto Pepón

El actor Pepón Nieto en Periodistas
Hubo un momento en la historia reciente de España, que llegó a su punto álgido con el éxito de la serie de TV Periodistas, en el que los jóvenes de este país se decantaban en masa por ser periodistas. El efecto Pepón, así es como bautizaron los periódicos en papel (porque por aquel entonces aún no existían los diarios online) este efecto masificador de aulas ya que creían que estaba instigado por el carisma de uno de los actores de la serie. Yo nunca la llegué a ver, y por tanto ese no fue mi catalizador para estudiar la carrera de Periodismo, pero el maldito efecto Pepón me ha acompañado durante muchos años.

El maldito efecto Pepón me llevó a hincar los codos durante el último curso de bachillerato para llegar a conseguir una media de nota que me permitiera acceder a la universidad. El maldito efecto Pepón hizo que me viera condicionada a ponerle unas cuantas velas a la Moreneta para que me concedieran unas prácticas en algún medio de comunicación. El maldito efecto Pepón me llevó a ver como muchos de mis compañeros de la universidad tenían que cambiar de rumbo profesional porque no les daban ninguna oportunidad.

Pero de repente, el efecto Pepón cambió de signo: Pasó de "maldito" a "bendito". Ocurrió cuando levanté los ojos a otras áreas profesionales: la comunicación corporativa, la ciencia, la salud. Comencé un paseíto que me está llevando a dar un giro por el mundo de la comunicación que me lleva a experimentar desde distintos lugares y puntos de vista, a través de unas áreas de especialización que me permiten compartir ideas y conocimientos con profesionales de muy diversas áreas. Algo realmente enriquecedor.

Hace un par de días me encontré con un compañero que también fue "víctima" del maldito efecto Pepón y fuimos a tomar algo. Cuando nos trajeron la segunda ronda de cervezas le dije:

- Ésta por Pepón.
- ¿Qué?
- Bueno, por Pepón y por Internet. Porque gracias al efecto Pepón supimos que había que currárselo y no hacer lo de siempre y gracias a Internet porque, por fin, ahora tenemos espacio para poder desarrollarnos profesionalmente.
- No he entendido nada. Pero ¡salud!
- ¡Salud!

8 de febrero de 2012

Hacer periodismo con las redes sociales como aliadas

Foto de Ruta n
En la misma línea que el hilo argumental que desarrollé en esta presentación, recientemente he podido corroborar que realizar un trabajo periodístico con la ayuda de las redes sociales no sólo es posible, también ahorra tiempo y puede ayudarnos a ser más eficientes. Creo que hay un aspecto clave: la facilidad de acceso a las fuentes. Y es que ahora, además de contar con la posibilidad de realizar una llamada telefónica a los contactos de confianza de nuestra agenda, los periodistas podemos enviar un tweet para resolver una duda o publicar un mensaje en nuestro muro de Facebook. Además, en las redes existen muchas personas activas que escriben en un blog profesional, que participan en cursos y conferencias y por ello están acostumbradas a comunicar. Son nuevos portavoces que se están ganando a pulso hacerse un hueco en los medios de comunicación. Se trata de nuevas voces que empiezan a dar un poco de color al panorama mediático.

¿En qué otras cosas nos pueden ayudar los medios sociales en un trabajo periodístico? A continuación enumero algunas que veo interesantes después de ensamblar este reportaje sobre la iniciativa Mírame, Diferénciate para el semanario La Directa:

- No desdeñar ninguna red de comunicación
Todos tenemos ideas prefijadas de lo que hacen la mayoría de personas en cada una de las redes sociales. Pero lo cierto es que aunque existen actitudes parecidas, cada uno de nosotros las usamos de forma distinta. Por ejemplo, muchas personas relacionan Facebook con diversión y momentos de ocio, pero en esta red existen páginas y grupos profesionales que en cualquier momento nos pueden ser de ayuda para plantear temas.

- En los posts se pueden encontrar grandes historias. En los comentarios también
Los blogs profesionales son grandes inspiradores de historias e importantísimas fuentes de información. También lo son los comentarios de los posts. Muchas personas aún no tienen blog pero son muy activas  en las redes sociales y comentando en blogs ajenos. Sus comentarios, muchas veces, son posts en sí mismos. A través de los comentarios podemos balancear los distintos puntos de vista planteados por el autor del post y hacernos una idea de lo que se mueve sobre el tema.

- Identificar con tiempo las fuentes de información fiables
Si trabajamos para añadir contactos de valor en nuestros círculos de redes sociales e irlos conociendo poco a poco (cómo escriben, en qué están trabajando, sobre qué temas se preocupan) después tendremos el camino allanado para contactar con ellos cuando lo necesitemos.

- Aprovechar los datos online que ofrecen empresas e instituciones
Empresas e instituciones cada vez están volcando más información en Internet. Esto nos puede ahorrar tiempo en llamadas y en buscar contactos más institucionales que nos hablen sobre algún tema concreto. Esto está ligado con saber buscar en la red para ahorrar tiempo y realizar contactos con personas sólo cuando sea necesario contrastar una información que ya hemos conseguido escarbando en Internet.

- Dejar una ventana abierta, tener la actitud de estar buscando hasta el último momento
En el mundo digital los temas nunca terminan de cerrarse, en un foro o en un grupo siempre aparecen nuevos puntos de vista que enriquecen los planteamientos iniciales. Es importante impregnarse de este flujo constante de opiniones para que el trabajo final sea más dinámico.

- Saber cuando es necesario cerrar
Pero igual que resulta importante dejar una ventana abierta durante el proceso de construcción, también lo es marcarse un límite, trazar una línea y sobre todo, tener un objetivo a través del que se desprenderá el resto del trabajo.

Saquemos partido de todos los medios que tenemos a nuestro alcance para nuestro trabajo, pero no olvidemos que la gran mayoría de historias interesantes están ahí fuera, en las calles, esperando que alguien las descubra, las viva y las cuente.

15 de enero de 2012

Evaluación continua


Primer día de la clase práctica de redacción periodística en catalán en la Facultad de Ciencias de la Comunicación. La profesora nos propuso un reto que nos entusiasmó: "En esta asignatura no tendréis examen".  La evaluación consistía en hacer una prueba de locución el primer día e ir haciendo prácticas durante el resto del curso. Una evaluación continua que tenía como objetivo valorar la evolución de lo que habíamos logrado aprender durante ese período de tiempo.

Ese método de evaluación motivó que prestáramos atención a sus explicaciones durante las clases teóricas y prácticas. Nos grababa, nos escuchaba, nos preguntaba nuestra opinión y posteriormente nos daba consejos para mejorar que en muchas ocasiones iban más allá de la redacción y la locución en catalán. Nos enseñaba a respirar, a relajarnos y nos daba espacio para reflexionar sobre lo que más nos gustaba de la vida.

Ella se ponía en el lugar de cada uno de nosotros. Intentaba entender el sentir de nuestra generación. Y disfrutaba. Entre otras muchas cosas, me enseñó que las cosas más importantes, como los pensamientos y las ideas, han de cocerse a fuego lento. La precipitación que muchas veces nos atrapa como periodistas debía usarse sólo cuando era indispensable.

A todos nos encantaba la profesora; nunca faltábamos a sus clases. Pero el último día algunos cambiaron de opinión.

Llegó la hora de las notas. ¡Qué buena noticia! Estábamos todos aprobados. Primero habló ella. Nos dijo que estaba muy satisfecha con la evolución de todos nosotros, que habíamos progresado en muchos sentidos durante esos meses. Esta evaluación había sido un "experimento" para ella y le había reforzado en la idea que intentar otros métodos de evaluación podía ser beneficioso. Pero para un grupo de personas no era suficiente ya que no tenían la nota que creían merecerse. ¿Cómo discutir las notas si desde el principio habíamos confiado en su criterio y habíamos aceptado su trato?

Cuántas veces nos habíamos quejado de lo "injusto" y poco efectivo que resultaba el sistema de "escucho lo que puedo el rollo en clase, tomo apuntes, leo algo, lo mínimo posible, empollo el último día y me lo juego todo a una carta". En aquel momento tuvimos la oportunidad de darnos cuenta todos de que podíamos hacerlo diferente aunque eso nos hiciera renunciar a un excelente en un papel. Algunos olvidaron que el camino valió la pena, que era cierto, habíamos aprendido y éramos plenamente conscientes de ello. Y esos algunos hicieron que el resto dudáramos.

Las quejas vertidas en clase ese último día la dejaron abatida. Creía haber logrado el éxito con su experimento de aprendizaje contínuo. Pero no fue así, salió cabizbaja por la puerta mientras mascullaba un "me habéis defraudado". Cuando por encima de todo nos habíamos defraudado un poco a nosotros mismos, a nuestra palabrería de cambio de sistema que finalmente no supimos poner en práctica. O quizá éramos demasiado jóvenes para darnos cuenta que la vida no es llegar rápido a conseguir ser el mejor, sino disfrutar de los pequeños pasos que se van dando en el camino, día a día, que te permiten mirar atrás y decir: sí, valió la pena. Estoy segura que cuando salió por la puerta pensó que algún día finalmente todos los que estábamos allí lo lograríamos entender.

4 de noviembre de 2011

Ser tu mismo o no ser, esta es la cuestión

Corre estos días una etiqueta en Twitter #QuienFueTuPadrinoEnTwitter que evidencia, una vez más, que esto de introducirse en las redes sociales tiene mucho de acompañamiento personal. Hace días que quiero escribir en este espacio sobre mis impresiones del VII Congreso Nacional de Informadores de Salud, y en especial, de las cuestiones que se abordaron en la mesa sobre periodismo 2.0 en la que participé. Hoy es el día.

Risas en el Congreso
Después del Congreso algunos periodistas que llevan poco tiempo en las redes preguntan qué deben escribir, qué fotos deben tuitear, cómo se tienen que presentar... para todos ellos creo que es muy útil leer los tuits de #QuienFueTuPadrinoEnTwitter para darse cuenta que todo, al principio, es cuestión de escuchar mucho, ser paciente y rodearse de una o más personas de cierta confianza que nos puedan ir dando feedback de lo que hacemos. Usando además el instinto periodístico y el sentido común, todo saldrá como la seda. Y a partir de ahí, si queremos ampliar nuestras habilidades o nos agobiamos solos con tanta tecla, ahora existe formación práctica en herramientas 2.0 que nos puede ayudar a desenvolvernos consoltura.

Pero ahora viene la mejor parte. Podemos fijarnos en ejemplos prácticos que han hecho otras personas o se han llevado a cabo bajo el paraguas de empresas. También leer libros y consultar a personas que llevan mucho tiempo activos en las redes. Pero si no conseguimos ser nosotros mismos nada de lo anteriormente dicho será útil. Creo que se trata de inspirarnos en los demás para buscar nuestro propio camino pero nunca dejarnos arrastrar por las luces y ser el Miniyo de alguien.

Con esta filosofía prepararé mi presentación, llevando un ejemplo práctico de un periodista que trabaja en una redacción y que además tiene la suerte de cubrir un tema que está promovido por una entidad que trabaja muy bien en el 2.0. Todo con el objetivo de ver que estas nuevas herramientas pueden ser nuestras aliadas, siempre y cuando no pensemos que nos pueden solucionar la vida. Este ejemplo puede ser uno de muchísimos que cada uno de vosotros podéis empezar a poner en práctica, no el único ni el que nos disuelva todos los problemas que arrastra esta profesión de fondo. Así que, tomad lo que os interese, hacedlo vuestro, aprendamos juntos y atrevámonos a crear vuestro propio camino siendo nosotros mismos.

P.D.: No quería terminar este post que tiene como telón de fondo el Congreso de Informadores Sanitarios de Granada sin enviar mis felicitaciones a Taite Cortés y "sus niñas" por el gran esfuerzo realizado en la organización del mismo, ¡valió mucho la pena! Y también a ANIS, cómo no, por seguir insistiendo en que la formación continuada y el intercambio de conocimiento son los pilares de nuestro trabajo. ¡Gracias!

10 de octubre de 2011

VII Congreso de Periodismo Sanitario: ¿cuál es tu recurso en la nube?


El 21 de octubre empieza el VII Congreso de Periodismo Sanitario en Granada. En sólo un par de ediciones, la web 2.0 ha pasado de ser un fantasma que merondeaba en el sector sanitario a ocupar una mesa redonda el domingo 23 de octubre. 

Participaré como ponente en esta mesa, así que por primera vez veré a mis compañer@s desde "el otro lado", pero antes que podamos vernos en carne y hueso en un par de semanas, os propongo utilizar este espacio para que enviéis opiniones y sugerencias entorno al tema que me ha tocado tratar: "Recursos en la nube para el periodismo especializado". Mientras estos días me dedico a elaborar la presentación, podré ir leyendo vuestros comentarios y luego citarlos en la charla.

Si eres comunicador especializado en salud, ¿cuál es tu recurso favorito en la red? ¿A cuál le estás sacando más partido y por qué?

Y a los que no soys periodistas pero estáis en salud 2.0 ¿qué recurso recomendarías a un periodista especializado en salud?

Gracias :-)

¿Nos veremos en Granada?

20 de julio de 2011

El chiringuito de la especialización

Foto de Daquella manera

Los periodistas dicen a su audiencia que le ofrece la información estructurada en secciones y áreas diferenciadas para que sepa dónde ir a buscar la información que más le interesa: a ti, que eres sensible con el medio ambiente, te programo un espacio de 20 minutos a las 7 de la tarde dedicado íntegramente a este tema. Y a ti, que te encanta la moda, te ofrezco un canal 24 horas. Además, en el periódico en papel tienes toda la información ordenada en distintas áreas, que siempre son las mismas, y que te puedes saltar si, por ejemplo, no te interesan los Deportes.

En realidad, a los periodistas nos ha ido muy bien separar en secciones para organizar las redacciones. También para llenar espacios radiofónicos y televisivos sin necesidad de pensar cada día cosas distintas para ofrecer a la audiencia. Pero, principalmente, veo 3 obstáculos que dificultan la difusión de la información especializada sobre los temas de la ciencia o el medio ambiente, derivados de este tipo de organización:

- Temas buenos que nunca llegan a portada y por tanto, no son leídos por una importante masa crítica. En salud, por ejemplo, si tenemos un tema muy bueno es muy difícil que salga en portada (a no ser que se trate de una alerta o un escándolo) y por tanto, casi siempre está relegado a su espacio segmentado y especializado.

- Temáticas de primera y segunda clase. Ciencia y medio ambiente suelen estar relegados a microespacios en televisión o formar parte de macrosecciones cajón de sastre en los periódicos en papel (Sociedad, Tendencias, Cosas de la Vida...).

- Temas transversales que no encajan en ningún lugar y que por este motivo, pueden ser descartados. Y es que cada vez resulta más difícil catalogar informaciones que pueden tener un pie en política y otro en salud.

Por eso, cuando una información especializada "conquista" un espacio considerado generalista o generalmente ocupado por otro tipo de informaciones, se consigue un gran hito, porque puedes llegar no sólo a los convencidos. Por este motivo, organizaciones que emiten información sobre áreas que no son consideradas prioritarias en los medios de comunicación convencionales, se esfuerzan en llegar a espacios tradicionalmente ocupados por otro tipo de información. Pero lo cierto es que la mayoría de veces son ignoradas y sólo lo consiguen cuando van ligadas a un escándalo.

Aún así, ahora los medios sociales permiten a organizaciones que emiten información muy concreta, interactuar y comunicarse con sus stakeholders, y precisamente a través de éstos, conseguir llegar allí donde los medios de comunicación de masas les cerraron el paso y así romper, de vez en cuando, con el chiringuito de la especialización.

19 de abril de 2011

Seamos tod@s un poco periodistas

Foto de Mónica Moro

"Me gustaría que esta noticia saliera en el El País, en la sección de Sociedad. ¿Cuánto crees que puede valer?" Sí sí, no os riáis. Aún hoy -o especialmente hoy- son muchas las personas que tienen el convencimiento de que para que una noticia que viene de una empresa aparezca en los medios se debe pagar, como si de un anuncio se tratara.

Entonces les cuento que una cosa es el periodismo y otra la publicidad. Y que precisamente la credibilidad de un medio de comunicación se basa en la separación que hace de sus intereses comerciales y el interés general de sus lectores. Así trabajan muchas redacciones en España. Les llegan informaciones de las empresas, normalmente en formato nota de prensa y los periodistas deciden si esa información es susceptible de aparecer en su medio y de qué forma. Cuanto más profesional es un medio de comunicación, más tiempo dedica en contrastar la información que les llega de una fuente. Por ejemplo, piden a la fuente emisora de dicha información que les proporcione el contacto de una persona de dentro de la empresa que les amplie o aclare la información que se facilita o también buscan acceder a otros contactos que tengan que ver con la información remitida. En resumen, usan la nota de prensa como base y construyen su artículo a partir de otras fuentes.

Pero en la práctica también ocurre que algunos medios de comunicación se limitan al copia-pega de notas de prensa y lo que es aún peor: piden dinero por publicar artículos "periodísticos" que NO están identificados como publireportajes. Y pensaréis, "claro, tal y como está el panorama, con una crisis galopante en el sector editorial, despidos en la redacción, etc... no me extraña". Pues os digo que esta situación no es nueva. En época de "bonanza" también ocurría. Antes, quizá sólo por comodidad. Ahora, por la comodidad de alargar la agonía de un modelo de negocio caduco. Y lo peor es que actualmente, al juntarse ambas motivaciones, esta práctica es más habitual que nunca.

Como empresa es muy cómodo pagar para que te saquen con la cara bonita. Como empresa-medio está muy bien asegurar ingresos extra por llenar espacios redaccionales y además ahorrarse dinero desprendiéndose de algún periodista más. Pero, ¿quién está en terreno neutral para frenar este círculo vicioso? Pues la más perjudicada y a la vez el motivo de existir de los medios. La clave está en la audiencia, cada vez más informada, con más criterio y consciente de estas prácticas, quien a través de sus acciones decide premiar o castigar al medio en cuestión.

Si clicamos un enlace de un medio que consideramos poco profesional o seguimos comprando un periódico que trabaja de esta forma o viendo un telediario que incorpora piezas informativas pagadas, estaremos fomentando estas prácticas. Así que os invito a observar a los medios con ojo crítico, en definitiva, a ser un poco periodistas. Se habla mucho del "paciente empoderado" en el sector sanitario, pues yo os propongo ampliar este concepto y hablar de "ciudadano empoderado", que no es más que el que se preocupa por ser corresponsable de lo que nuestra Constitución considera derechos fundamentales: dos de ellos son el derecho a la Información y a la Comunicación libre. Seamos nosotros mismos garantes de estos derechos que garantizan una buena salud democrática.

Si creéis que el periodismo debería ser más profesional podéis contribuir, precisamente ahora que está agonizante, a fomentar las buenas prácticas en la profesión para que, al fin y al cabo, todos estemos  mejor informados.

24 de marzo de 2011

Las clases virtuales de Tekuidamos 2.0


- Mama, te tengo que dejar que voy a clase.
- ¿Cómo que vas a clase? ¿a estas horas?
- Sí, por Internet.
- ¿Y quién da la clase?
- Pues depende del tema. Cada día se escoge uno o varios temas y da la clase el que más sabe de ese tema en concreto. Todos somos alumnos y en alguna ocasión, también podemos ser profesores.
- ¿Y os dan un diploma?
- No... pero ¡qué más da! Son útiles, prácticas y nos sirven para mejorar nuestro trabajo diario. Un día te lo enseño en el ordenador.

Esto último que le dije a mi madre, si aún no lo habéis hecho, también os lo digo a vosotros. Si os interesan los temas relacionados con la salud y las nuevas tecnologías, os invito a conectaros un martes, a partir de las 22:15 horas, a las sesiones de Tekuidamos, dirigidas por Olga Navarro. Podréis acceder a través de su blog Las TIC en EpS e informaros de los temas de las siguientes sesiones.

Distintos profesionales del sector sanitario que trabajan con las TIC cuentan cómo es su trabajo con estas herramientas y todo el partido que se les puede sacar en nuestro día a día. He asistido a 8 sesiones y se caracterizan por la cercanía y el alto nivel de preparación de los temas por parte de los profesores, entre ell@s, la misma Olga. Aprender a usar Skype, cómo gestionar nuestra reputación digital, cómo organizar los Favoritos, la experiencia de un médico ORL con las nuevas tecnologías son algunos de los temas que se han tratado.

Los alumnos, una treintena, en ocasiones también son profesores, como nos ocurrió la semana pasada a Alain Ochoa, Emma Pérez-Romera y Taite Cortés, quienes compartimos sesión sobre periodismo y comunicación. Aquí podéis escucharla y a pesar de los problemas técnicos que sufrimos, debo decir que fue algo excepcional, ya que en el resto de ocasiones la plataforma funcionó muy bien. La aplicación que se usa, WIZiQ, permite que se puedan cargar presentaciones y navegar por Internet. Los alumnos escuchan en tiempo real la voz del profesor y pueden ir comentando la jugada a través de un chat.

Como alumna, puedo decir que es un sistema muy útil de aprendizaje, que permite formarte sin salir de casa y con cierto nivel de cercanía e interacción. Es una formación realista, ya que la misma comunidad propone temas y profesores, y ayuda a empatizar con profesionales que trabajan en el mismo sector, pero que desarrollan trabajos distintos. Como profesora, al principio te sientes un poco extraña porque hablas sin ver la cara de nadie, pero es una sensación que dura poco porque Olga te hace sentir como si estuvieras en casa virtualmente hablando.

Creo que no hay mejor formación que la que se hace desde el eterno aprendizaje alumno-profesor, por eso creo que el modelo de Tekuidamos es muy bueno y aplicable a muchos otros ámbitos. Es cierto que la formación virtual no acabará con la presencial, ésta sigue siendo indispensable. Considero que un mayor acceso a la formación virtual bien planteada, como es este caso, hará que la formación presencial sea de mayor calidad, ya que nos obligará a seleccionar muy bien allí donde queremos desplazarnos.

17 de marzo de 2011

El poder evocador del sonido

Foto de JP Corrêa Carvalho

En el silencio y la tranquilidad de la noche acabo de escuchar el archivo de audio grabado en las profundidades marinas del terremoto de Japón. He visto multitud de imágenes del fenómeno que me han estremecido pero con este audio he sentido algo único, distinto. Immediatamente han venido a mi mente imágenes del intenso azul oscuro, enfundada en un traje de buzo y sintiendo con todos los poros de mi piel el vibrar intenso del agua.

En la inauguración de la pasada edición del Festival Internacional del Medio Ambiente (FICMA) en Barcelona vi el documental The Cove, una producción de gran espectacularidad visual que denuncia las matanzas sistemáticas de delfines en Japón y la vida en cautividad de estos animales. La película contiene imágenes muy fuertes e impactantes, aguas teñidas de rojo, delfines agonizantes que te dejan de piedra en la butaca. Una amiga no lo soportó, se tapó los ojos, pero de poco le sirvió porque hubo un momento del film en el que reprodujeron el sonido que habían grabado bajo el mar cuando se producía la matanza y sentimos un escalofrío que recorrió todo nuestro cuerpo. Ese audio nítido se apoderó de la sala y dio varias vueltas en nuestra mente. Terror, desamparo, socorro, resignación...todo estaba ahí, en esos sonidos tan extraños y a la vez tan evocadores de sentimientos y situaciones bien conocidas.

Estas dos experiencias me han hecho recordar mis años de radio y su poder mágico y evocador. "La radio genera la imagen hablada del mundo" he leído en esta lección de la doctora en comunicación Emma Rodero. En este mismo texto, se destaca la capacidad de este medio para crear imágenes en la mente de los oyentes y lo poco explotado que aún sigue estando. Creían algunos que el vídeo la mataría, pero la radio sigue muy viva. A través de las ondas sonoras o por Internet, su presente y futuro está asegurado. La inmediatez, la proximidad, la compañía que proporciona son insustituibles. Y si la radio evoca en el oyente imágenes, crear radio es hacer el camino inverso. Evocar imágenes para luego crear sonido, y como si de un investigador privado se tratara, buscar en hemerotecas y en el mundo que nos rodea, ruidos, música y efectos que nos lleven a esas imágenes.

Por desgracia, se hace poca radio que suponga producciones más pensadas y trabajadas. También es cierto que los podcasts abren la posibilidad para que cualquier persona se atreva a jugar con los sonidos. Por eso estoy segura que iremos viendo proyectos muy interesantes.

Si una imagen vale más que mil palabras y un sonido vale más que mil imágenes, ¿cuántas palabras vale un sonido?

4 de marzo de 2011

Ahora es el momento del periodismo

Imagen de Live Now

No se me ha olvidado el primer día que entré en la escuela. Esa puerta gigante que se abrió ante mi y dio paso a una jauría de niños que gritaban y corrían de una punta a otra de la clase. Tampoco se me ha olvidado el primer día que pisé el instituto. Atravesé el patio fijando la mirada en los mayores y el aire de libertad que emanaba de sus gestos. Y por supuesto, aún recuerdo mi primer día en la facultad de periodismo. Esperaba fuera del aula haciendo barridos rápidos a todas las caras que tenía a mi alrededor por si reconocía alguna de ellas. Una vez dentro, empecé a hablar con las personas que se sentaron a mi lado y se iniciaban nuevas amistades, por primera vez, con planteamientos vitales muy parecidos. 

Habíamos llegado ahí porque queríamos aportar nuestro pequeñito grano de arena para cambiar un mundo que no nos gustaba, sentíamos la fuerza de la comunicación, creíamos en ella y pensábamos que una pluma podía ser más poderosa que una bomba. Una utopía que nos duró poco tiempo. Por ejemplo, una compañera lo dejó a los dos meses para matricularse a trabajo social; "ahí seré más útil -dijo-". Otras personas también abandonaron. La evidencia contrastada y repetida por todos los profesores de que la información estaba al servicio del poder, que los medios estaban controlados por grandes corporaciones y que nuestro futuro profesional era trabajar para uno de ellos nos dio un baño frío de realidad. 

Aún así, la mayoría seguíamos conservando cierta esperanza, esperando buscar un lugar para nuestro sueño en alguna de esas redacciones. Entretanto, el periodismo local era un sitio para hacer prácticas y tener más margen de maniobra, fuimos muchos los que lo aprovechamos. 

Desgraciadamente, la carrera de obstáculos aún no había terminado. Casi a las puertas de terminar la carrera, empezábamos a ser conscientes de la dificultad de encontrar un lugar de trabajo en un medio de comunicación y muchos ya trazaban su futuro profesional lejos del periodismo. Otros no perdimos la fe, nos paseábamos de un medio a otro, saltando de contrato precario a contrato precario, alimentando con migajas nuestra vocación. Pero ¡oh! algunos descubrimos que había vida más allá de los medios, que otras empresas e instituciones empezaban a creer en la comunicación y necesitaban periodistas. Y ahí estamos; e irán llegando compañeros al "lado oscuro". 

Pero algo que por aquel entonces ni imaginábamos empezó a cambiar hace pocos años. Empezaron los blogs y la Internet social. Esto transforma al periodista en medio de comunicación y sitúa la calidad de la información y el servicio al ciudadano en primer plano. Estos últimos dos años he tenido la oportunidad de conocer periodistas emprendedores que están haciendo realidad su proyecto en la Red, nuevos medios de comunicación enfocados a aportar información independiente y con vocación de denuncia y cambio social, periodistas freelance que a través de los contactos que establecen en las redes sociales trabajan en múltiples proyectos que les entusiasman y en general, el resurgimiento de una nueva forma de trabajar, más colaborativa, que está aunando esfuerzos y empujando el cambio. Así pues, ahora el periodismo está recuperando de nuevo la función social perdida, está buscando sus raíces, aunque lo tiene muy difícil para convertir todo esto un modelo de negocio viable.

Ahora es nuestro momento. El de los que lo dejaron a los dos meses de carrera y el de los que no hemos perdido nunca la esperanza. Por eso, para encarar este presente, de la clase de párvulos recupero la fuerza de la curiosidad y el juego, desempolvo las ansias de libertad del instituto y evoco la empatía del primer día en la universidad. 

20 de enero de 2011

Sol@s ante los medios

No conozco a nadie que después de su primera experiencia en un medio de comunicación haya quedado satisfecho del resultado. Cuando se trata de la radio en directo dicen que siempre se les han quedado un montón de cosas por contar, sienten que no se han explicado suficiente y que lo más importante quedó en el tintero. En televisión, focos, gente y cámaras entorpecen enormemente su concentración. Y cuando se trata de la prensa, muchas de las pegas suelen centrarse en el titular: ¿por qué han destacado esto a lo que yo no doy ni la más mínima importancia?

Es probable que después de una experiencia no satisfactoria en los medios, no vuelvan a repetir. Una pena. Porque hay personas con historias y conocimientos interesantísimos que no están saliendo a la luz pública.


Dejando de lado las malas prácticas periodísticas, para un experto, podemos hablar de un científico, lo más importante, de entrada, es superar el miedo de la primera vez y pedir consejo a algún conocido que sea periodista. Hay muchos cursos de formación para portavoces pero no todas las personas se lo pueden permitir o tienen la posibilidad de asistir a uno.


Es importante saber que, después de esta primera experiencia, el científico en cuestión sentirá cierta sensación de frustración. En los medios de comunicación generales, muchas veces el rigor está reñido con la noticia y para que esto finalmente no ocurra y ambos conceptos se acaben encontrando, es importante que el experto renuncie a partes del discurso susceptibles de no ser entendidas o malinterpretadas. Mejor hacerlo antes de la intervención que dejarlo a la improvisación del momento.


Estar a la defensiva tampoco es una buena estrategia, adoptar la actitud de un docente de educación secundaria es una imagen que puede ayudar. Y sobre todo: No es necesario soltarlo todo en una única “clase”, si sale bien, habrá otras veces seguro.

Es tremendamente positivo charlar antes con el periodista. Siempre lo agradecerá y servirá para romper el hielo y sentar las bases de la entrevista. Creedme, el feeling que hay antes de salir en antena, por ejemplo en el caso de la radio, luego se palpa en las ondas sonoras. Contarle algo al periodista antes del directo que le llame la atención. Una anécdota curiosa. Le dará pie a que introduzca el tema de forma original.

Preguntar quién estará en la entrevista y en qué condiciones se hará (grabada, en directo, con intervenciones) también es de gran ayuda para enfocar y preparar el tema.


Ahora, los medios sociales nos permiten contactar con centenares de periodistas. Te animo, si eres el experto científico o alguien que piensa que puede aportar algo interesante a la opinión pública, a que empieces a conversar con nosotr@s (periodistas) en Twitter. Encontrarás claves para formarte y planificar tus intervenciones. Tener un blog es fantástico para plasmar las ideas, resumirlas y ver cómo reacciona la gente. Es un buen entrenamiento para organizar y sintetizar tu discurso.
Así que... ¿a qué esperas para que oigamos tu voz?

15 de diciembre de 2010

Macroportal bloguero


El profesor Manel Castells inspira de nuevo un post en La Salud es Noticia. En esta ocasión, tomo como punto de partida dos reflexiones que Castells hizo en su ponencia y que también desarrolla en su último libro para confeccionar dos ideas propias en voz alta relacionadas con el entorno sanitario, y más concretamente, con la blogosfera sanitaria y el periodismo.

Blogueros sanitarios: en la especialización de vuestros posts está el motor el cambio. Soys garantes de la credibilidad que aún atesoran algunas cabeceras de medios en España. Testers que mantienen a raya las informaciones que elaboran los periodistas. Los medios de comunicación tradicionales se ven abocados a la red y en lnternet cada vez existe más información y más conversaciones cualificadas. Un valor que los medios de comunicación no dejarán pasar por alto ya que asegurará su existencia futura. Asimismo, las fuentes de referencia en los medios están muy desgastadas, es necesario buscar nuevas fuentes de información que renueven el aire. Algunos medios como es el caso de Diario Médico ya hace tiempo que se han atrevido, y por ejemplo, citan a blogueros en sus artículos (en digital y papel). Otros como PR Salud se han abierto a la conversación en Twitter y Facebook, además de publicar entrevistas a blogueros sanitarios.

Siguiendo con la idea de los blogueros sanitarios como fuente de información especializada, la blogosfera tiene una dimensión “importante”, con un número destacado de actualizaciones diarias. Pero nos encontramos con problemas cuando queremos trasladar ese poder blogosférico fuera del 2.0. Me di cuenta cuando le conté a un compañero periodista, nada 2.0, que más de un centenar de blogueros nos habíamos puesto de acuerdo para publicar un post sobre el Manifiesto de Abla. Y surgieron varias dudas: ¿son muchos o pocos? ¿respecto a qué, al total de blogs? ¿al total de profesionales sanitarios? ¿cuántas visitas pueden tener todos estos blogs? ¿cuáles son los blogs más antiguos? ¿y los más comentados? ¿los posts más compartidos? ¿quién hay detrás de cada uno de ellos (nombre, apellido, especialidad, lugar de trabajo)? Sería interesantísimo agrupar toda la información y opinática blogosférica en un portal web acreditado, parecido a los portales de prensa digital, donde las máquinas hicieran su trabajo de clasificación de la información, al mismo tiempo que especialistas en comunicación aportaran “el lado humano al proyecto”. Sería un poco como esto http://www.mktfan.com más un valor humano añadido. La blogosfera mirándose a sí misma y mostrándose al resto del mundo 2.0 y vistiéndose atractiva para las personas en general que busquen información relevante contrastada o como he comentado, periodistas que tengan la necesidad de encontrar nuevas fuentes de información.

¿Qué os parece esta idea? ¿Creéis que aportaría valor al trabajo de los blogueros?

Foto: la Wikisanidad es un excelente recurso para iniciarse en la salud 2.0

4 de noviembre de 2010

La transformación del poder a través de la comunicación


Citilab no está en California”. Así empezó ayer su conferencia el profesor Manel Castells en el Citilab de Cornellá. “Estoy muy orgulloso de este centro puntero y lo llevo con satisfacción allí donde voy, aunque muchos lo ubiquen en Silicon Valley”. Cornellá es una ciudad de tradición industrial, obrera, que ha abrazado la innovación y las nuevas tecnologías albergando un centro de estas características y que es un paradigma de la transformación social que estamos viviendo. Mejor lugar no podía escoger Castells para presentar la edición en catalán de su libro Comunicación y Poder, imprescindible para entender el ritmo frenético con el que se mueven las ciudades, las nuevas relaciones de poder, qué papel juega la comunicación y cómo nuestras mentes están cambiando y de esta forma propician movimientos sociales. Una conferencia y un libro que interesan a todos los que vemos que Internet está moldeando nuestro presente y nos damos cuenta del enorme potencial que tiene la sociedad. Castells fue hilvanando su conferencia de forma magistral, creciéndose cada vez que avanzaba el discurso, que evidentemente versaba sobre tres cuestiones fundamentales: la comunicación, el poder y las ideas.

El poder

La relación fundamental de la sociedad es el poder. Quien tiene el poder construye las instituciones en función de sus intereses. La relación de poder es la matriz, el código fuente de lo que ocurre en la sociedad.

El poder se ejerce entorno al control de la información y la comunicación porque es en las mentes donde reside el poder (p. ej. hoy día existe la idea que la felicidad es el consumo, debemos para ello ganar dinero y a través de esta idea construimos nuestras vidas). La adhesión a las ideas la mayoría de ocasiones se produce por resignación.

El poder también se basa en ocasiones en la capacidad de coerción. Aún así, cuanto más coercitivo es el poder, más débil es su potencia. El poder puede ser coercitivo o persuasivo y cuanto más invisible sea, más efectivo será.

Ideas
Para instalar ideas en las mentes de las personas usamos la comunicación, la actividad fundamental de la especie humana. A través de ella, nuestro cerebro activa las ideas neuronales. Las ideas pues, se forman en el espacio de la comunicación y por tanto, el poder se forma en el espacio de la comunicación.

Así pues, la transformación de la comunicación implica la transformación del poder.

Medios de comunicación y autocomunicación de masas

Existe actualmente una concentración de medios de comunicación. Los medios son el espacio donde se juegan todos los poderes. Pero el espacio de la comunicación está en plena transformación tecnológica. Se pasa de medios verticales a medios horizontales de comunicación (yo selecciono el mensaje, lo envío y organizo en redes horizontales). A esto denomina Castells “autocomunicación de masas”.

Cambio social

El cambio social se inicia implantando ideas en las mentes de las personas a través de la comunicación. La gente se organiza en sus propias redes, efecto decisivo en la formación de contrapoderes. Los ciudadanos ahora construyen sus formas de comunicación de forma autónoma.

Los movimientos sociales son conscientes de esta capacidad (por ej. el movimiento ecologista contra el cambio climático o antiglobalización, que en realidad es un movimiento por una globalización justa).

Nacen comunidades insurgentes voluntarias en momentos de indignación (mentiras del PP en el 11M cambiaron el voto en las elecciones españolas).

Las redes sociales con potencial de cambio nacen de grupos locales organizados (campaña de Obama).

Con todo, se está creando un nuevo espacio público. La clave es movilizar a la gente joven y a los que antes no se movilizaban.

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Hasta aquí el primer post sobre la conferencia de Castells, el siguiente será sobre ideas propias que surgieron después de escuchar sus palabras. ¡Espero que también os inspire a vosotros!

21 de octubre de 2010

VI Congreso de Periodismo Sanitario: el principio de algo nuevo


200 interesados en comunicación sobre temas de salud nos reunimos el pasado fin de semana en Oviedo en el VI Congreso de Periodismo Sanitario. La edición más concurrida, con más gente joven y de más variada procedencia y perfil.

Aunque la mayor parte del programa se cerró antes que entrara la nueva dirección de ANIS, la asociación organizadora, en esta edición se han empezado a vislumbrar con timidez ciertas novedades. A la pregunta que hacía en el anterior post de si por primera vez sería un Congreso 2.0 contesto que sí. Se habló de ello en muchas charlas incluída la inauguración. Aunque los twitteros asistentes activos hemos sido muy poquitos. Por desgracia, no había wifi en la sala, cosa que dificultaba la conexión. Aún me sigue sorprendiendo que en un foro de comunicadores haya una minoría de personas activas en las redes sociales. Pero estos guiños ya son un paso importante teniendo en cuenta cómo se hablaba de la “nueva comunicación” en el Congreso del año pasado en Madrid.

En general, he echado de menos que se trate en profundidad de la crisis del modelo empresarial de los medios de comunicación que ha llevado a la precariedad absoluta, telón de fondo de todos los miedos y recelos al cambio. Y sobre los nuevos modelos de comunicación que nacen ahora y cómo se reinventan los medios tradicionales. De cómo influyen los blogs y las redes sociales en el trabajo del periodista, cómo pueden colaborar para difundir de forma rigurosa y eficaz mensajes de salud.

Me gustó el debate generado, dentro y fuera de la sala, en el taller sobre gestión de booms informativos y en el taller sobre consejos para periodistas de medios y de gabinetes de comunicación. Los periodistas de medios insistieron en que los gabinetes deben conocer muy bien sus horarios y no presionar en exceso. Mayka Sánchez, periodista de El País, destacó que la química entre personas es indispensable y que ambos profesionales deben sintonizar hablando el idioma del periodismo. María Teresa Cortés, de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, recalcó que el rigor necesita tiempo, y que los periodistas que trabajan en medios deben ser conscientes que a veces es dificilísimo cumplir los plazos que piden. Se puso de manifesto que aunque se trata de profesionales con el mismo perfil, si trabajamos en uno u otro lugar parece como si estuviéramos a veces en mundos distintos. Al fin y al cabo, nada que no solucionen la escucha y la empatía.

La mesa de nuevos empleos en el 2.0 tuvo la función de abrir la puerta a este mundo a los periodistas que aún no se han lanzado a descubrirlo. Millán Berzosa comentó casos de empresas que están usando las redes sociales para crear comunidad entorno a la marca y se dedicó a desmontar algunos tópicos que funcionan como trabas para que algunas personas se aventuren a probar esta nueva tecnología, como por ejemplo, que no se trata de una cuestión de edad y que existen muchos periodistas que ante el paro que afecta la profesión, han encontrado nuevas formas de autoempleo. Según dijo luego Millán, muchos asistentes se interesaron después por su trabajo y sus conomientos en 2.0.

Si queréis ampliar información, os dejo algunos enlaces:








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