4 de marzo de 2011

Ahora es el momento del periodismo

Imagen de Live Now

No se me ha olvidado el primer día que entré en la escuela. Esa puerta gigante que se abrió ante mi y dio paso a una jauría de niños que gritaban y corrían de una punta a otra de la clase. Tampoco se me ha olvidado el primer día que pisé el instituto. Atravesé el patio fijando la mirada en los mayores y el aire de libertad que emanaba de sus gestos. Y por supuesto, aún recuerdo mi primer día en la facultad de periodismo. Esperaba fuera del aula haciendo barridos rápidos a todas las caras que tenía a mi alrededor por si reconocía alguna de ellas. Una vez dentro, empecé a hablar con las personas que se sentaron a mi lado y se iniciaban nuevas amistades, por primera vez, con planteamientos vitales muy parecidos. 

Habíamos llegado ahí porque queríamos aportar nuestro pequeñito grano de arena para cambiar un mundo que no nos gustaba, sentíamos la fuerza de la comunicación, creíamos en ella y pensábamos que una pluma podía ser más poderosa que una bomba. Una utopía que nos duró poco tiempo. Por ejemplo, una compañera lo dejó a los dos meses para matricularse a trabajo social; "ahí seré más útil -dijo-". Otras personas también abandonaron. La evidencia contrastada y repetida por todos los profesores de que la información estaba al servicio del poder, que los medios estaban controlados por grandes corporaciones y que nuestro futuro profesional era trabajar para uno de ellos nos dio un baño frío de realidad. 

Aún así, la mayoría seguíamos conservando cierta esperanza, esperando buscar un lugar para nuestro sueño en alguna de esas redacciones. Entretanto, el periodismo local era un sitio para hacer prácticas y tener más margen de maniobra, fuimos muchos los que lo aprovechamos. 

Desgraciadamente, la carrera de obstáculos aún no había terminado. Casi a las puertas de terminar la carrera, empezábamos a ser conscientes de la dificultad de encontrar un lugar de trabajo en un medio de comunicación y muchos ya trazaban su futuro profesional lejos del periodismo. Otros no perdimos la fe, nos paseábamos de un medio a otro, saltando de contrato precario a contrato precario, alimentando con migajas nuestra vocación. Pero ¡oh! algunos descubrimos que había vida más allá de los medios, que otras empresas e instituciones empezaban a creer en la comunicación y necesitaban periodistas. Y ahí estamos; e irán llegando compañeros al "lado oscuro". 

Pero algo que por aquel entonces ni imaginábamos empezó a cambiar hace pocos años. Empezaron los blogs y la Internet social. Esto transforma al periodista en medio de comunicación y sitúa la calidad de la información y el servicio al ciudadano en primer plano. Estos últimos dos años he tenido la oportunidad de conocer periodistas emprendedores que están haciendo realidad su proyecto en la Red, nuevos medios de comunicación enfocados a aportar información independiente y con vocación de denuncia y cambio social, periodistas freelance que a través de los contactos que establecen en las redes sociales trabajan en múltiples proyectos que les entusiasman y en general, el resurgimiento de una nueva forma de trabajar, más colaborativa, que está aunando esfuerzos y empujando el cambio. Así pues, ahora el periodismo está recuperando de nuevo la función social perdida, está buscando sus raíces, aunque lo tiene muy difícil para convertir todo esto un modelo de negocio viable.

Ahora es nuestro momento. El de los que lo dejaron a los dos meses de carrera y el de los que no hemos perdido nunca la esperanza. Por eso, para encarar este presente, de la clase de párvulos recupero la fuerza de la curiosidad y el juego, desempolvo las ansias de libertad del instituto y evoco la empatía del primer día en la universidad. 

8 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo, es el momento, no perdáis la ilusión y las ganas, esto de las "redes sociales" es sobre todo "redes de comunicación" y en eso sois especialistas. Estamos en el principio de algo que transformará nuestra percepción de la vida, por eso hay tanta gente que le tiene miedo .... es buena señal jeje

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  2. Estoy totalmente contigo y con Juana. Me ha encantado!!!

    Un abrazo enorme!!!!

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  3. Montse,

    Tu post me ha trasladado a mis primeros años de la Universidad,... Menudos años! Recuerdo las sensaciones q detallas ;-)
    El oficio se aprende haciéndolo, con el día a día, mediante el ensayo-error, con apasionamiento y avidez por conocer y saber... la universidad nos aporta el título, la base teórica, los mejores años de estudiante y el conocimienro base para empezar a "pensar".
    Me ha gustado tu post de la nueva etapa de tu blog.
    Mer

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  4. Enhorabuena por el nuevo enfoque, reto e imagen. Me encanta!
    Comunicar ahora es esencial y se debe hacer bien, quién mejor para ello que vosotros los periodistas, profesionales por excelencia de la comunicación y divulgación.
    Ahora todos podemos hablar, pero unos pocos saben hacerlo con contenido.
    Gracias por compartir, conversar y comunicar.

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  5. "Ante la duda, periodismo... siempre" solía decirme un jefe de ésos que te hacen entender por qué has optado por esta bendita profesión y por qué nos dejamos la piel cada día intentando hacer el periodismo en el que creemos, a pesar de que no siempre compense. La vocación: ¡Qué misterio! En todas las encuestas del colectivo, los resultados son demoledores: no compensan los sueldos, tenemos horarios infames, sin posibilidad de conciliar... Pero la mayoría no piensa en dedicarse a otra cosa.
    Me he visto reflejada en cada una de las etapas que explicas -con la maestría con que lo haces- y también bebí de la utopía de pensar que podíamos mejorar el mundo con la comunicación; también me di de bruces cuando vi que cualquier parecido de lo que soñamos con la realidad es pura coincidencia; también me dejé explotar por un sueldo mísero y horarios inhumanos. Pero nunca he dejado de amar esta profesión ni de intentar ir por ese camino que marcan los maestros cuando dicen que "Ante la duda, periodismo"; ni a uno ni a otro lado de la Fuerza. Corren tiempos inciertos y comparto contigo la oportunidad que nos da este mundo cambiante de apostar por hacer bien aquello con lo que siempre soñamos, frente a tanto Sálvame y tanta Ana Rosa. Quizás es nuestra única opción. Por eso celebro que, con reflexiones como éstas, me hagas sentir que no estoy sola y que no soy una tonta ilusa. Así que sólo me queda darte las gracias por compartir con nosotros tu visión de la vida y de la comunicación. Me encanta todo lo que tenemos en común, incluida la cruzada contra los gerundios mal usados :-P

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  6. ¡Gracias, Montse! Por recordarme esos primeros días... del cole, del instituto, de la carrera :-) Por hacerme recordar y sonreír, que siempre viene bien.

    Y, por supuesto, también por la mención :-) Son nuevos tiempos, es cierto, y esta Internet social nos abre nuevos caminos. ¡Que el miedo no nos impida descubrirlos!

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  7. Como siempre... un post que da en el clavo... es nuestro momento, y no dejaremos que pase de largo...
    Un abrazo Montse!!

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  8. Gracias por vuestras buenas vibraciones! esa era la intención, contagiar ánimo y positividad en este momento tan importante. Entre tod@s conseguiremos hacer esta profesión un poquitín mejor.

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