5 de marzo de 2015

5 cosas sorprendentes que me enseñó mi embarazo


Sabía que quizá tendría náuseas y acidez, que mi percepción del mundo cambiaría, que me sentiría más cansada. Me contaron cómo cambia el cuerpo y las relaciones que tienes con las personas que te rodean. Todas y cada una de las mujeres con las que hablaba revivieron conmigo su parto y me dijeron que todo iría bien. Consulté revistas, repasé foros y leí las experiencias personales de otras embarazadas

Y de todo lo que leí y me contaron nadie me dijo que:
  1. A pie y nadando se llega a (casi) todos los sitios: Durante el embarazado fui dejando de forma paulatina el coche y las carreras a medida que iba estirando los paseos. Con ello descubrí que todo está más cerca de lo que parece y que cuando las piernas empiezan a hacerse notar entonces llega el momento de tomar el relevo flotando un rato en el agua.
  2. Lento no es sinónimo de ineficaz: Los movimientos de una embarazada son más lentos (y más torpes), trabajas a una velocidad menor e incluso pierdes la capacidad de hacer varias cosas a la vez. Pero tienes claro qué es lo más importante en cada momento; en mi embarazo lograba estar concentrada y no me alteraban las distracciones.
  3. Las plantas de casa pueden vivir más allá de los tres meses: Sentirte más hogareña y estar más sensible por lo que te rodea implica desarrollar más sensibilidad por las plantas de casa. ¿Cómo voy a cuidar un bebé si no puedo sacar adelante mi ficus? -pensé- Y a continuación me empleé a fondo para demostrarme a mi misma que podía hacerlo.
    Mi ficus progresa adecuadamente
  4. Los pájaros de ciudad también cantan de noche: Un sueño ligero y una vejiga aplastada provocan despertares nocturnos. En uno de ellos descubrí que en plena noche se oía el canto de un pájaro. ¿Tenía un nuevo vecino? "Probablemente no", me dijo una amiga aficionada a la biología, "has tenido suerte de dormir siempre muy bien. Es probable que el invierno tardío haya hecho retrasar la vuelta de un ruiseñor".
  5. Un vídeo ñoño de bebés es más eficaz que una cebolla: Hasta entonces las cebollas eran las culpables de provocarme lagrimones de forma más rápida e incontrolable. Todo cambió cuando el primer vídeo sensiblón para papás se coló en mi vida de embarazada.

¿Estás embarazada? ¿Lo has estado alguna vez? ¡Cuéntame algo que nunca imaginaras que te enseñaría tu embarazo!

2 comentarios:

  1. Me ha encantado Montse, coincido contigo. Hay tantas cosas que callamos, no se porque, las madres, las matronas, todos. Gracias por darle voz a lo a veces pensamos.

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    1. Gracias por llegar y comentar! Así es, son tantas las sensaciones que vives que a veces parece que podrías escribir una enciclopedia entera, pero prefieres guardarlo en tu cofre de vivencias especiales. A través de tu comentario descubrí tu blog y ya tienes una nueva lectora :)

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