7 de mayo de 2013

El maldito efecto Pepón

El actor Pepón Nieto en Periodistas
Hubo un momento en la historia reciente de España, que llegó a su punto álgido con el éxito de la serie de TV Periodistas, en el que los jóvenes de este país se decantaban en masa por ser periodistas. El efecto Pepón, así es como bautizaron los periódicos en papel (porque por aquel entonces aún no existían los diarios online) este efecto masificador de aulas ya que creían que estaba instigado por el carisma de uno de los actores de la serie. Yo nunca la llegué a ver, y por tanto ese no fue mi catalizador para estudiar la carrera de Periodismo, pero el maldito efecto Pepón me ha acompañado durante muchos años.

El maldito efecto Pepón me llevó a hincar los codos durante el último curso de bachillerato para llegar a conseguir una media de nota que me permitiera acceder a la universidad. El maldito efecto Pepón hizo que me viera condicionada a ponerle unas cuantas velas a la Moreneta para que me concedieran unas prácticas en algún medio de comunicación. El maldito efecto Pepón me llevó a ver como muchos de mis compañeros de la universidad tenían que cambiar de rumbo profesional porque no les daban ninguna oportunidad.

Pero de repente, el efecto Pepón cambió de signo: Pasó de "maldito" a "bendito". Ocurrió cuando levanté los ojos a otras áreas profesionales: la comunicación corporativa, la ciencia, la salud. Comencé un paseíto que me está llevando a dar un giro por el mundo de la comunicación que me lleva a experimentar desde distintos lugares y puntos de vista, a través de unas áreas de especialización que me permiten compartir ideas y conocimientos con profesionales de muy diversas áreas. Algo realmente enriquecedor.

Hace un par de días me encontré con un compañero que también fue "víctima" del maldito efecto Pepón y fuimos a tomar algo. Cuando nos trajeron la segunda ronda de cervezas le dije:

- Ésta por Pepón.
- ¿Qué?
- Bueno, por Pepón y por Internet. Porque gracias al efecto Pepón supimos que había que currárselo y no hacer lo de siempre y gracias a Internet porque, por fin, ahora tenemos espacio para poder desarrollarnos profesionalmente.
- No he entendido nada. Pero ¡salud!
- ¡Salud!
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