17 de marzo de 2010

La magia del 2.0: Nada es lo que parece

Bienvenido a la web 2.0. Un universo donde nadie es lo que parece a simple vista. Donde un medio de comunicación puede ser también persona y una persona puede ser un medio de comunicación. Acompáñame y adentrémonos en el microcosmos sanitario de la web 2.0...:

- Salud con Cosas es un blog pero parece un diario alternativo del sector salud. Que un día te acerca un tema de Marketing y otro día un tema de gestión sanitaria. Su autor, es economista, pero parece periodista.

- Inquietudes de Maimónides podría parecer un blog sobre filosofía pero realmente es un espacio donde se habla sobre informática y su aplicación en el ámbito sanitario.

- Carlos Matabuena es un médico que tiene cuenta en Twitter. Él dice que es "fundamentalmente médico", pero sobre todo brinda sus conocimientos sobre desarrollo personal y profesional y sobre productividad aplicada al sector salud, entre otros temas.

- El Twitter de María es el de una bibliotecaria que trabaja en un hospital español pero en realidad esconde un blog que resulta un valiosísimo compendio de recursos relacionados con la salud.

- Gary Schwitzer es conocido por ser reportero de temas de salud de la CNN. Pero realmente ahora escribe un blog y es el editor de http://www.HealthNewsReview.org.

- Synaptica parece un medio de comunicación online más, pero en realidad es, como dicen los mismos autores, "lo que tú quieras que sea. Es un blog, un metablog, un repositorio de material diverso que nos parece interesante y que vamos recogiendo de aquí y allá, un agregador de recursos de información, un nanomedio de comunicación, un editor de noticias, una estación de paso, un cruce de caminos, un bar de carretera (...)".
Así que como veis, nada es lo que parece en la web 2.0. Más bien, todo es más de lo que parece.

9 de marzo de 2010

Nevada del 8 de marzo: Twitter suprime el gap


Ayer me encontraba entre las miles de personas que se vieron afectadas por la histórica nevada de Barcelona y alrededores: pasé más de 4 horas en la carretera para avanzar 15 kilómetros y finalmente llegar a mi casa (¡bien! me consideré una afortunada). Una vez más, ayer se puso de manifiesto que las crisis son una fantástica prueba de fuego de los sistemas organizativos que tenemos, además de una oportunidad estupenda para dar el callo o meter la pata hasta el fondo.

Desconozco con detalle los planes de emergencias de que disponen las autoridades, pero ayer se demostró falta de reacción por su parte (que se tendría que ver si estaba motivada por una falta de previsión, que creo que sí). Cientos de ciudadanos pueden equivocarse, pero… ¿miles? Y si nos equivocamos tod@s, ¿no deberían estar ellos preparados para rectificar? Una vez más, creo que las autoridades reaccionaron bien cuando ya estaba sembrado el caos (habilitando lugares para dormir, arreglando los problemas en el transporte público…) cuando ya había muchas personas afectadas. Parece como si desde el momento en que todos nos empezamos a dar cuenta de que la cosa iba mal hasta que muchas personas se quedaron bloqueadas, había un espacio de 1 o 2 horas en blanco.

Precisamente a este gap de cerca de 2 horas quiero referirme. Un gap respecto a la reacción e información venida de los canales “oficiales”. Empiezo a contar. A las 4 de la tarde, en la compañía donde trabajo, situada en Badalona, la gente empezó a irse porque veía que la nieve empezaba a cuajar. Así también lo hice yo. Llamé al 112 (teléfono de atención ciudadana de la Generalitat) para conocer el estado de las vías que debía tomar para ir a casa y el número estaba saturado (píííííí). Puse la radio, Catalunya Informació, y hablaban sólo de las vías que en ese momento estaban afectadas por cortes. Entre ellas, no se encontraban las que me interesaban: por eso, decidí coger mi coche. La nevada era muy considerable ya. El canal de noticias 24 horas de Catalunya Informació informaba de la afectación en las principales autopistas catalanas, pero a las 5 de la tarde aún no había parado la escaleta de programación rutinaria, es decir, no pararon la programación “normal” para informar sólo de la nevada. Con esto, la percepción de gravedad del ciudadano era más bien baja, ¿no creéis? Sí que pararon las programaciones habituales de emisoras de radio y televisión cuando oscureció, hora u hora y media más tarde, momento en que muchas personas estaban atrapadas en la carretera y en los transportes públicos.

En mi caso, tomé una decisión correcta en mi itinerario gracias a que este gap fue cubierto por la red social Twitter:

- Siguiendo el hashtagneucat” iniciado por http://twitter.com/mik1977 a través del cual se podía leer a ciudadanos que en tiempo real se encontraban en apuros, informaban de la situación casi al instante.

- Utilizando Twitter Search supe en qué situación se encontraba la autopista que debía tomar, contactando directamente con personas que se encontraban allí mismo.

- Mientras, en la radio, se hablaba de los problemas principales, entre los cuales no se encontraba la autopista que me interesaba. Gracias a la información conseguida vía Twitter supe que debía continuar mi marcha y no salir hacia Barcelona, ya que la situación allí era aún peor.

- Informé a través de mi cuenta de lo que me ocurría en la medida que pude y algunas personas hicieron RT de mis mensajes.

- Gran labor la que realizó el equipo de BTV a través de su cuenta de Twitter, en este post de Jesús Gordillo encontraréis más información. Hace tiempo que sigo esta cuenta de BTV y ayer, en plena crisis, recogieron los frutos del trabajo bien hecho de estos últimos meses. Estuvieron al lado del ciudadano y filtraron la información relevante, dando un nuevo valor al trabajo del periodista.

- También fue útil la información brindada por el Twitter de Nació Digital en esos momentos.

A partir de las 7 de la tarde, superado el gap de 2 horas, la radio, y en concreto RAC1, aportó información muy valiosa a los ciudadanos, dando voz a los mismos protagonistas y acompañándonos en esos momentos de incertidumbre. Sobre esa hora, se creó la cuenta de Twitter de Emergencias de la Generalitat. Por cierto, no os perdáis este post escrito unos días antes en el que se comenta la posibilidad de abrir una cuenta de emergencias en esta red social, ¿casualidad?

En resumen: Para los medios de comunicación de masas, noticia es aquello que afecta a más personas y de mayor gravedad. En una emergencia o catástrofe, hay muchas personas que no están afectadas gravemente pero que necesitan información para que no lo estén más. Las redes sociales, en este caso Twitter, aportan información de proximidad dirigida a estas personas, ayudando a que la emergencia no vaya a más.

¿Cuál fue vuestra experiencia? ¿Constatasteis este gap?
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